Maria Sharapova, la reina caída del tenis, apartada después de anunciar su positivo en el Abierto de Australia por consumo de Meldonium, el pasado mes de enero, sigue en boca de todos. También en la de Rafael Nadal, que antes de medir sus biorritmos en el desierto, territorio amable para él –levantó el título en 2007, 2009 y 2013–, se pronunció sobre el caso de la jugadora rusa.
“Yo conozco todas las cosas que tomo, así que es difícil imaginar que algo así pueda pasar”, señaló el ganador de 14 grandes, de 29 años y cuyo inicio de temporada ha sido más gris de lo previsto, con tropiezos inesperados en Melbourne (contra Fernando Verdasco), Buenos Aires (Dominic Thiem) y Río de Janeiro (Pablo Cuevas). “Pero las equivocaciones ocurren. Todo el mundo puede cometer errores y quiero creer que es un error de Maria, que no quería hacerlo, pero obviamente se produjo una negligencia y las reglas están ahí, así que ahora debe pagar por ello”, sentenció Nadal, que abrirá en Indian Wells frente al ganador del pulso entre Víctor Estrella y Guilles Muller, y al que aguardaría Novak Djokovic en las semifinales si ambos progresan en los cuadros.
Abordó Nadal la cuestión del dopaje. Después de la marejada que provocó el escándalo de las apuestas que envolvió el estreno de la temporada, en Australia, el tenis sufrió otro golpe en el costillar el pasado lunes, cuando Sharapova reconoció desde un hotel de Los Ángeles que consumió un fármaco prohibido desde el pasado 1 de enero para controlar la diabetes. Aprovechó el de Manacor para subrayar una vez más su limpieza en este sentido. “Nunca he tenido la tentación de hacer algo incorrecto. Creo en el deporte y en los valores del deporte. Es un ejemplo para la sociedad y para los niños, y si hiciera algo así me estaría mintiendo a mí mismo, no a mis rivales”, afirmó.
“Estoy completamente limpio. He trabajado muy duro durante mi carrera y cuando he estado lesionado nunca he tomado nada (ilegal) para acelerar mi recuperación“, agregó el español, supervisado médicamente por el doctor Ángel Ruiz Cotorro, médico de la Real Federación Española de Tenis (RFET) y que a su vez evalúa a otros jugadores y jugadoras; “estoy cansado de esto. Estoy muy lejos de este asunto, no sé nada del doping. Nunca he intentado esconder nada de lo que hice. Hice un tratamiento de plasma rico en plaquetas (PRP) y lo hice con células madre. Dejé de jugar al tenis durante siete meses. Usé células madre dos veces en mis rodillas y me fue bien. Nunca he hecho, hice ni haré algo que sea incorrecto”.
Precisamente, a raíz del caso Sharapova, desde Francia abrió fuego Roselyne Bachelot, exministra de Sanidad y Deporte durante el gobierno de Nicolas Sarkozy. La política apuntó a Nadal, al que acusa de haber camuflado un positivo durante el periodo de inactividad del actual número cinco entre finales de 2012 e inicios de 2013, cuando tuvo que dejar de competir como consecuencia de una lesión en la rodilla izquierda (síndrome de Hoffa) y una rotura parcial en el ligamento rotuliano. “Sabemos que la famosa lesión de siete meses de Nadal fue sin duda debido a un control positivo”, declaró Bachelot al programa Le Grand 8. “Cuando ves parado a un tenista durante meses es porque ha dado positivo y por la ley del silencio”, incidió la francesa, sin prueba alguna.
Con información de: El Pais






