En cualquier momento se puede dar un incidente de fatales consecuencias si los equipos de campañas no modifican su estrategia.
Ese tipo de campañas es un peligro latente y en cualquier momento puede suceder algo de lo que después se pudieran arrepentir.
Tomo el adjetivo “situación de riesgo” de un asiduo lector y buen crítico de éste medio: Fernando Arriaga Martínez, cuando se refiere a las pomposamente llamadas “brigadas de impacto” y que no es más que mandar a unos chamacos, muchos de ellos menores de edad, a pegar calcas y ondear banderas en las calles.
La instrucción es ponerlos a hacer desmadre en los cruceros más transitados de las ciudades, traen playeras del candidato o partido que los envía y el objetivo es hacer sentir la presencia de sus jefes entregando propaganda o pegando calcomanías en los carros.
Los chicos torean vehículos, se mueven en medio de ellos, cruzan y caminan sobre las avenidas y hacen ruido para darse a notar, sin medir el peligro por el que están pasando al hacer se tipo de trabajo
Sus coordinadores son chavos igual que ellos, sin mucha experiencia y como son “jefes” y es la primera vez que los llaman así, traen la soberbia por los cielos y andan más sangrones que nunca.
El asunto, como lo comenta el Contador Arriaga, se puede salir de control y en cualquier momento puede venir un accidente.
Son chamacos a los que sólo les dan (literalmente) para su refresco y que luego de las campañas los botan, es decir, sólo los usan en temporada de proselitismo para ir a hacer vallas, pegar de gritos en los eventos o repartir propaganda en las calles.
Y no hablo de un sólo partido, son muchos: del PRI, del PAN, de MC y hasta del PRD y hemos visto que hasta uno que otro independiente también trae a sus muchachos en las calles.
Se equivoca quien cree que eso les va a generar votos.
Se equivoca quien piensa que esa estrategia de campaña es opción. Al contrario, la gente a veces les saca la vuelta porque es molesto que te ofrezcan papelería o artículos propagandísticos inútiles que luego se convierten en una despreciable y molesta basura electoral.
Aguas, señores estrategas de campaña, no es un juego, ya ha habido algunos accidentes pequeños provocados por estos muchachos.
Aguas, porque luego se les ocurre juntar a dos brigadas de distintos candidatos en un mismo lugar con los riesgos que ésto conlleva.
Aguas, no esperen a que haya un accidente.
Aguas, porque esas brigadas de impacto son una latente situación de riesgo.
EN CORTO
UNO.- Los priistas iniciaron su campaña de manera simultánea y al mismo tiempo en los 43 municipios y 22 distritos electorales como una señal que quieren dar de unidad y de ir bajo el mismo cobijo, que todos son uno y que uno es todos.
DOS.- Las candidatas del PRD y de MC en Victoria, Shira Casar y Mónica Dávila, vaya que para nada serán un flan para los demás candidatos. Créanlo, aquí cualquiera de los candidatos deberá trabajar muy, pero muy duro para ganar.
TRES.- En cuanto a la campaña por la gubernatura, es preciso señalar que la gente, los electores están buscando ya, no al mejor candidato, sino al menos peor. El mensaje debe ser tomado muy en cuenta por los candidatos. No lo echen al costal roto.
PREGUNTAS
¿Qué campaña por la alcaldía le ha gustado más en su arranque? ¿Cuál cree que vaya a levantar? ¿Cuál cree que vaya a caer?
DIMES Y DIRETES
“Los tiempos de Dios son perfectos”: Mónica Dávila de MC. ¿De verdad, ése es su discurso de inicio?
“Donaré la mitad de mi salario como alcaldesa”: Shira Casar del PRD. No, mi estimada candidata, el populismo no es el camino.
Políticos en la red: Baltazar Hinojosa en Facebook: “Gracias, ya somos 100 mil”. ¡Fantástico! Dos días antes estaban en los 70 mil.
PUNTO FINAL.- “No debemos dejar que la democracia se convierta en un puñado de palabras retóricas”: José Saramago.
Twitter: @Mauri_Zapata





