El torneo de terror del Atlas tiene de cabeza a la familia rojinegra.
Los Zorros languidecen al fondo de la tabla general, van en camino a una de sus peores campañas en torneos cortos.
Desde las protestas suigéneris de los barristas, hasta el silencio de los ex directivos de la AC, en el Atlas parece que no pasa nada.
De los pocos que se atreven a alzar la voz, Gustavo Montoya, vicepresidente de la comisión de futbol en cinco administraciones del antiguo Atlas, engloba el sentir de la familia rojinegra.
“En principio lo que hay es mucha tristeza y algo de rabia”, dice de entrada el ex dirigente. “El equipo ha estado mal planeado desde el principio, tanto en el armado del equipo como en la gente que ha tomado las decisiones sobre los refuerzos; pero lo más triste es que se ha venido perdiendo la identidad de nuestro equipo, de lucha, de pelea, garra y amor a los colores.
“Me da la impresión que las gentes de Tv Azteca no midieron lo que es la afición atlista, que es de día y noche, de diario, no sólo de los sábados. Eso ha venido a ser un factor que molesta mucho, que no haya una reacción de parte de la directiva, pero tampoco del cuerpo técnico o los jugadores. Seguimos saliendo a la cancha a medio cumplir y el equipo poco a poco se está volviendo a meter en problemas de descenso”.
Montoya reconoce que Grupo Salinas empezó bien su gestión al salvar al Atlas del descenso, pero después no se supo reencaminar las metas. “Creo que en la planeación. Cuando tú fijas los objetivos ya debes tener una estrategia para alcanzar los mismos y ahí es donde creo que se equivocaron. Cuando cambian el chip de la salvación por el del título, ahí creo que las cosas empiezan a salir mal, se equivoca el planteamiento y todo sale mal”.
(Agencias)






