En este espacio hemos sido muy reiterativos en el sentido de que el parlamento debe ser una instancia profesionalizada y que quienes lo integren como diputados tengan la capacidad para trabajar en materia legislativa.
Hemos criticado que el Poder Legislativo sea un premio de consolación para aquellos que sin éxito buscaron ser alcaldes, o bien, sea el trampolín para los que aspiren gobernar un municipio.
Incluso, en algunos casos, ha sido hasta un castigo para aquellos políticos que no se disciplinaron, se adelantaron en sus aspiraciones o los quieren bloquear para que no busquen otro cargo.
Los resultados están en que no trabajan y dejan la carga laboral parlamentaria a unos cuantos. Sí, en los Congresos quienes realmente trabajan en materia legislativa son muy pocos.
Hay algunos que a meses de concluir su gestión, todavía no saben diferenciar entre un punto de acuerdo, una iniciativa, un dictamen o un decreto. Hay aquellos que no saben ni siquiera de cuántos artículos consta la Constitución Política de Tamaulipas.
Y esa misma tónica hemos visto en algunos candidatos que pretenden llegar al Congreso estatal. Lo vemos con el simple hecho de ver sus propuestas, muchas de ellas ya están legisladas y otras más, nada tienen que ver con la labor legal de un diputado.
Es por eso que hay que fijarnos bien por quién votar el próximo cinco de junio.
No nos dejemos llevar por su simpatía, su crisma o la manera de hacer campaña, es decir, usted podría decir: es que es bien simpático, además vino hasta mi casa de echó un taco conmigo y me pidió el voto. ¡No!
Al Congreso debe llegar alguien que sepa y no sólo busque un escaparate para hacer campaña de aquí a las siguientes elecciones.
Y un caso que se debe tomar en cuenta como un buen parlamentario sería el independiente Carlos Cabrera que busca el escaño por el distrito XIV.
¿Ya vio sus propuestas? ¿Ya lo escuchó habar? ¿Ya vio su postura en torno a lo que significa la labor legislativa?
Me parece que este tipo de personas son las valen la pena tener en el Congreso y no seguir experimentando con políticos improvisados.
Cabrera parece ser un tipo preparado para el trabajo parlamentario y este tipo de gente son las le urgen al estado.
Piénselo.
EN CORTO
UNO.- Los ejercicios democráticos que realizan algunas universidades (no todas, desde luego) son buenos. El que los estudiantes conozcan de viva voz a los candidatos es una buena estrategia y quien la desprecie, desperdicia un voto importante.
DOS.- Me parece que debe haber una mayor apertura de las instituciones de educación superior para con la democracia. El invitar a todos y cada uno de los candidatos a un foro de expresión no viola ninguna autonomía y por el contrario, se promueven los valores cívicos y el voto que tanto le hace falta a la entidad.
TRES.- Ahora la IP plante un encuentro con los candidatos. Los empresarios hacen lo suyo y me parece que también es un buen ejercicio que ayudará mucho, no tanto a los candidatos en particular, sino en la promoción del voto.
PREGUNTAS
¿Ya sabe usted por quién votar? ¿Ya tiene una decisión? ¿O al contrario, si ya había decidido, la campaña actual hizo que modificara su intención de voto?
DIMES Y DIRETES
“Creo que para mejorar el estado de derecho tendríamos que trabajar muy cerca, pero checando que realmente se respete todo lo que vamos a estar realizando de trabajo. Yo creo que el estado de derecho estaríamos estar, checar todo, todas las propuestas legislativas que hay para que podamos trabajar cerca de la gente”: Carlos Morris al preguntarle sobre qué se debería hacer para mejorar el estado de derecho desde la tribuna legislativa.
Políticos en la red: No, ninguno en especial porque ayer le dedicaron todos, frases muy cursis y choteadas por el día de las madres que no vale la pena transcribir.
PUNTO FINAL.- “Democracia: es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística”: Jorge Luis Borges.
Twitter: @Mauri_Zapata





