La Conferencia del Episcopado Mexicano reaccionó por la presentación de la iniciativa del presidente Peña Nieto para aprobar el matrimonio igualitario en todo el país.
A través de un comunicado, la CEM reiteró que en la Iglesia Católica se define al matrimonio como la unión solamente de un hombre y una mujer, por lo que hacerlo de manera distinta podría traer varias consecuencias.
“Las uniones de hecho o entre personas del mismo sexo, por ejemplo, no pueden equipararse sin más al matrimonio. Ninguna unión precaria o cerrada a la comunicación de la vida nos asegura el futuro de la sociedad”, aseguró.
Por tal motivo, se solicitó al Poder Legislativo que escuche a todas las voces, a favor y en contra, del matrimonio igualitario.
“Por lo que se refiere a las familias, se debe tratar de asegurar un respetuoso acompañamiento, con el fin de que aquellos que manifiestan una orientación sexual distinta puedan contar con la ayuda necesaria para comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su vida”, dice el comunicado del CEM.
Los integrantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano se dijeron respetuosos de los derechos humanos y en contra de la discriminación por preferencia sexual.
“Reiteramos que toda persona, independientemente de su orientación sexual, ha de ser respetada en su dignidad, y tratada con compasión y delicadeza, procurando evitar «todo signo de discriminación injusta”, mencionó el CEM con base en la exhortación “La alegría del Amor” del papa Francisco.






