Así como las redes sociales te ponen en los cuernos de la luna también te pueden mandar al suelo de una manera dolorosa.
Dice el escritor Mario Vargas Llosa en su libro “El héroe discreto”: “Los hechos desaparecen bajo un chisporroteo frenético de exageraciones, invenciones, chismografías, calumnias y vilezas donde parece salir a flote toda la maldad, la incultura, las perversiones, resentimientos, rencores y complejos de la gente”.
Otro escritor, Javier Marías, plasmó en el diario El País sobre las redes sociales: “El narcisismo de nuestros tiempos no puede conformase con eso: los idiotas y los chistosos necesitan exhibirse y ansían universales aplausos. “Se va enterar el mundo de lo que opino de esto”. Piensan y corren a su alrededor para proclamarlo a los cuatro vientos”.
Lo anterior viene a colación porque el equipo de prensa del candidato Carlos Morris boletinó una foto en donde éste entrega un balón a un niño en silla de ruedas.
La fotografía se malinterpretó y fue objeto de “memes” y de comentarios negativos hacia el abanderado priista, en donde lo señalaron de “insensible”, “torpe” y otros adjetivos negativos a su persona.
Lo pusieron sin saber que había atrás de esa gráfica. Lo plasmaron en las redes sociales sin saber el contexto del momento.
No supimos si el niño le pidió el regalo o si bien era al revés, el pequeño le obsequiaba la pelota. Así, sin saber ese contexto detrás, la foto comenzó a girar y los comentarios negativos hacia el candidato comenzaron a surgir.
Sin duda, hubo un error al girar la foto a los medios. Ahora con tanta tecnología y con tanta irresponsabilidad en el uso de las redes sociales logró que el efecto fuera negativo.
Al final, Morris Torre expuso que el pequeño juega fut y fue el propio niño quien lo mandó llamar y le pidió la pelota para jugar, sí, desde su propia silla. Hay testigos que confirman la versión.
El asunto es que antes de publicar una opinión o una “noticia”, hay que saber el argumento, confirmar los hechos y entonces sí, darle para arriba.
No defiendo ni a Morris ni a su equipo de prensa, que sin duda cometió un error al mandar la foto sin explicación alguna sobre el evento y que pagó las consecuencias al no aplicar una buena estrategia de comunicación política.
Pero me parece que hubo una exageración muy grande en los adjetivos que recibió, pero sobre todo, una irresponsabilidad total de quienes insultaron sin saber, insisto, el contexto de la situación.
Carlos Morris Torre y su equipo aprendieron una buena lección en plena campaña, no obstante, creo que la gente mal interpretó el tema y fue muy injusta con el priista.
EN CORTO
UNO.- En Veracruz mientras el PRI y el PAN se agarran del chongo, MORENA aprovecha y se les trepa. En Tamaulipas mientras el PRI y el PAN se agarran del chongo, los demás se quedan mirando el pleito y nadie aprovecha.
DOS.- Estamos a 15 días de que se acaben las campañas. Estamos entrando a la recta final y no veo que aceleren algunos candidatos. Al contrario los veo cada vez más flojos. No entiendo, de verdad, no entiendo sus estrategias.
TRES.- Muchos se fijan quién va arriba en las encuestas, pero pocos observan a los indecisos. Es muy alto el índice de éstos y son los pudieran definir la elección. Los candidatos punteros deben ir por ellos.
PREGUNTAS
¿Si es la elección más competitiva por qué los candidatos no le meten más trabajo a sus campañas? ¿Habrá exceso de confianza? ¿Ya les avisaron que las campañas están a punto de terminar?
DIMES Y DIRETES
“La ciudadanía hoy en día es más analítica y no le están dando herramientas para su decisión, para decir por quién votar, los candidatos están desaprovechando esa oportunidad”: La presidenta de la Coparmex de Reynosa, Sandra Guardiola Sáenz.
Políticos en la red.- Carlos Morris en Facebook: “Una silla de ruedas no les impide jugar y soñar, ¿tú les quitarías sus sueños? #JuntosPorLaInclusión.”
PUNTO FINAL.- “Es muy común en los ignorantes juzgar, luego pensar”: Alex Pimentel.
Twitter: @Mauri_Zapata





