Estamos a un día de que concluyan las campañas y a cinco días de que se lleve a cabo la elección, catalogada por los verdaderos analistas (no los lambiscones del poder) como la madre de todas las batallas electorales en la historia de Tamaulipas.
Ha sido una campaña inédita en donde ha habido de todo.
Ha sido una campaña con mucha guerra sucia; una guerra sucia sin precedentes que lo único positivo que ha tenido es que ha provocado que el elector esté animado para ir a votar a las urnas.
Según analistas, (de los verdaderos, no los lambiscones del poder que todo ven color de rosa) hay una estimación de 30 por ciento de abstencionismo. Es decir, votarían siete de cada diez y eso es un número importantísimo en la entidad cuyo flujo en elecciones ha sido en promedio del 55 por ciento, es decir, de una abstención del 45 por ciento.
Lo importante es que todos salgan a votar. Para ello vienen ya los días de reflexión del voto.
Pero vayamos a los bueno, lo malo y lo feo de las campañas, según Punto por Punto.
LO BUENO.- Fue una campaña competitiva, en donde permitió que tanto unos como otros dieran a conocer su verdadera propuesta y atrajeran al votante mediante interesantes acciones mediáticas.
Otro aspecto bueno fue el que se acortaran los tiempos de campaña. También el que la nueva legislación no permitiera tanta basura electoral que no sirve de nada.
Parte de las cosas buenas fue que muchos independientes pusieran el dedo en la llaga y de verdad dieran pelea a los partidos fuertes, mismos que tuvieron que aplicar otras estrategias para acercarse a los electores y de verdad hacer una campaña de a pie.
Entre las cosas buenas, también habría que mencionar que los paleros fueron hasta cierto punto opción y no se tiraron a la hamaca a esperar su recompensa, sino que hicieron una campaña.
El debate fue una de las cosas positivas, sin embargo, es un tema que se debe fortalecer aún más.
LO MALO.- Entre las cosas malas habría que mencionar las brigadas de impacto que ya no impactan a nadie y que ya de nada sirven, al contrario, alejan a la gente, molestan al elector y en ésta campaña vimos hasta una riña que por fortuna terminó sólo con golpeados, pero pudo haber llegado a más. Ese esquema deben eliminarlo, ya está agotado.
Otros de los aspectos malos fue sin duda el asunto de la coacción del voto, fenómeno que sigue vigente y que no se ha podido eliminar. Lo peor de todo es que ya otros partidos lo adoptaron como estrategia y es algo que debe acabarse.
El asunto de los candidatos comprados por un partido o por presuntos delincuentes es otro de los puntos malos que se dieron en este proceso electoral. El problema de la inseguridad también pesó dentro del rubro de lo malo.
Y, desde luego, apuntaríamos la parcialidad que en muchas ocasiones presentó la autoridad electoral.
LO FEO.- Lo más feo de las campañas fue la guerra sucia que se dio. Esa guerra sucia que podría provocar que, incluso, la elección pueda terminar en los Tribunales. Esa guerra sucia, que si bien atrajo la atención de la ciudadanía, también puede ocasionar muchos otras cosas, entre ellas la violencia.
Lo feo también fue la estrategia de prensa de los candidatos y las pésimas fotos que repartieron a los medios. Sus boletines con errores ortográficos y de sintaxis y que no comunicaban nada. Un sector que olvidaron al colocar a improvisados y que nunca pudieron comunicar lo que el candidato quería.
Y lo más feo, fue la campaña de Francisco Chavira quien tiró a la basura el avance que tenía en el país la figura de las candidaturas independientes. Que se burló de aquellos que sí creen en ello y que echó al abismo el dinero que le habían dado para su proselitismo, haya sido poco o mucho.
Ese es el balance de Punto por Punto. Ese es lo que creemos sobresalió durante 60 días de campaña y que se puede mejorar aún para el futuro.
Queda poco tiempo, ¿usted ya se decidió?
PUNTO FINAL.- Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Twitter: @Mauri_Zapata





