Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La Secretaría de Salud rechazó que exista una red de corrupción detrás de la asignación de compensaciones económicas destinadas al personal que desempeña actividades de riesgo.
Ricardo Guerrero Morales, titular de Salud en Tamaulipas, aseguró que no existen quejas formales relacionadas con irregularidades durante la asignación o dispersión de estos estímulos económicos laborales.
El funcionario sostuvo que los pagos se realizan mediante criterios normativos y conforme al catálogo de riesgo, además de considerar las funciones desarrolladas por cada trabajador beneficiado.
Guerrero Morales respondió así a los señalamientos realizados recientemente por el dirigente sindical Adolfo Sierra Medina sobre presuntas irregularidades relacionadas con la entrega de compensaciones al personal sanitario.
Particularmente, defendió la asignación correspondiente al denominado Concepto 30, compensación otorgada conforme al nivel de riesgo enfrentado por trabajadores durante el desempeño cotidiano de determinadas actividades laborales.
El secretario negó pagos indebidos o actos de corrupción y aseguró que los procedimientos para determinar beneficiarios están sujetos a criterios establecidos previamente dentro de la normatividad correspondiente.
“No existen quejas formales”, afirmó Guerrero Morales, aunque reconoció la existencia de inconformidades y señalamientos difundidos mediante redes sociales que cuestionan la manera de distribuir estos estímulos.
Explicó que algunas compensaciones están relacionadas directamente con el cargo desempeñado, mientras otras responden al nivel de exposición o riesgo enfrentado dentro de determinadas áreas de trabajo.
Como ejemplo mencionó al personal de vectores, cuyos trabajadores mantienen contacto con productos y sustancias que pueden representar riesgos de contaminación durante el desarrollo de sus actividades sanitarias.
Por esa exposición, añadió, además de las compensaciones correspondientes, la dependencia debe proporcionar insumos y equipos necesarios para evitar afectaciones a la salud de quienes desempeñan esas labores.
Guerrero Morales insistió en que la distribución de estos estímulos responde a funciones y riesgos previamente catalogados, descartando que actualmente existan denuncias formales que acrediten irregularidades en su asignación.






