Hoy en día la sociedad es menos tolerante con lo que sucede a su alrededor.
Ya no se le puede dar atole con el dedo tan fácilmente. Ya no se le puede engañar. Ya no es una sociedad con una venda en los ojos.
Hoy en día, la sociedad tiene una opinión de todo, pero sobre todo, es más crítica a lo que sucede en su entorno, principalmente sobre lo que hacen las autoridades. Aunque a veces confunden la queja con la crítica.
Pero, ¿hasta qué punto está bien esta sociedad?
Y es que también hoy vemos a una sociedad que le importa más un perro maltratado que un niño con hambre.
Hoy, la sociedad se indigna más porque un chamaco sonso cachetea a un perro que por una negligencia médica.
Hoy, la sociedad está harta de las autoridades gubernamentales, pero el día de las elecciones se queda en su casa criticando al que sí sale a votar.
Hoy, la sociedad muestra su intolerancia a la corrupción, pero se molesta porque un oficial de tránsito lo para por cometer una infracción, le ofrece dinero, el agente lo acepta y ya que se va, lo critica por haberse dejado sobornar.
Hoy, la sociedad quiere y exige todos los derechos, pero no es capaz de asumir sus obligaciones.
La sociedad de hoy critica que haya operativos por parte de las autoridades, pero cuando no los hace, entonces los cuestiona porque no sabe en qué se gasta su dinero, el dinero de sus impuestos.
Hoy, la sociedad rechaza la violencia, pero no puede ver que en un semáforo el carro de adelante no se arranque cuando se pone la luz verde, porque entonces le pita y le mienta la madre.
La sociedad de hoy, rechaza las corridas de toros porque las consideran violentas, pero se alegran cuando el toro coge al torero. Reprochan la tauromaquia y acusan de asesino al torero, pero le desean la muerte a éste.
La sociedad de hoy, critica al funcionario que estaciona su carro en un cajón destinado a los discapacitados, pero deja el carrito del supermercado estorbando a los demás vehículos, sea o no discapacitado.
Critica a las autoridades por la ropa que usa, pero agarran la piscacha que les ofrecen para comprarse ropa cara y hasta lo presumen en redes sociales.
Insisto, la sociedad de hoy quiere tener todos los derechos, pero ninguna, créanlo, ninguna obligación.
Lo comenté hace unos días: la sociedad de hoy, no odia al corrupto, lo envidia y quiere su puesto.
Reprochan que el camión recolector de basura no pase a tiempo a recoger la basura que ellos dejan botada en una esquina.
Se quejan de que haya inundaciones cada vez que llueve, pero prefieren tirar a la calle la basura, que ensuciar su carro, por muy pequeña que sea esa basura.
Hoy, la sociedad critica y es dura en sus adjetivos, pero es intolerante cuando alguien más los acusa o los cuestiona.
Criticamos la corrupción, pero corrompemos al profesor que nos reprueba en una materia.
Somos muy afectos a señalar al funcionario corrupto, pero cuando se nos ofrece la agilización de un trámite en alguna dependencia buscamos al amigo para que nos eche la mano y evitar molestias.
No somos capaces ni siquiera de respetar los señalamientos de tránsito, ah, pero eso sí, vemos que alguien lo hace y hasta le tomamos fotos para exhibirlo en las redes sociales.
En su novela “El héroe discreto”, Mario Vargas Llosa así describe la irresponsabilidad del uso de las redes sociales por parte de la sociedad de hoy: “Los hechos desaparecen bajo un chisporroteo frenético de exageraciones, invenciones, chismografías, calumnias y vilezas donde parece salir a flote toda la maldad, la incultura, las perversiones, resentimientos, rencores y complejos de la gente”.
Y en su libro “La civilización del espectáculo”, el mismo autor apunta: “Los espectadores de este tiempo son crueles, no tienen memoria y, por tanto, tampoco remordimientos”.
Somos una sociedad difícil.
Somos una sociedad intolerante.
Somos la sociedad de éste nuevo mundo.
Vivimos hoy en la era del Narcisismo, que le afecta por igual a todos sin importar su clase o condición social, y será así “hasta que se ahoguen en el reflejo de su imagen o sus causas”.
PUNTO FINAL.- “No se debe confundir la verdad con la opinión de la mayoría”: Jean Cocteau
Twitter: @Mauri_Zapata





