El grupo yihadista Estado Islámico (EI) difundió ayer un video en el que el autor del ataque en un tren en Wurzburgo, Alemania, anuncia que va a cometer esa agresión y profiere amenazas contra países “infieles”.
Además, la policía encontró una bandera del grupo terrorista pintada a mano y un texto escrito parcialmente en pashtún en la habitación del joven refugiado afgano.
En el video –difundido por Amaq, la agencia de prensa vinculada al EI, con subtítulos en árabe– el joven afgano, presentado como “Muhammad Riyad”, aparece empuñando un cuchillo y anunciando en lengua pashtún que llevaría a cabo una “operación” en Alemania, presentándose como un “soldado del califato”.
La policía alemana mató al hombre después de que atacó a los pasajeros de un tren con un hacha y un cuchillo, hiriendo de gravedad a tres personas.
A pesar de que el grupo yihadista se adjudicó el ataque, el cual se trata del primero en Alemania reivindicado por el EI, las autoridades alemanes se muestran prudentes sobre el grado real de conexión entre el autor del atentado en Wurzburgo y el grupo extremista, y apuesta más bien por una autorradicalización.
Además de la bandera, la policía alemana encontró una carta de adiós en la habitación del joven afgano, que fue acogido por una familia tras llegar solo al país el año pasado para solicitar asilo.
En la misiva, el joven escribió: “Ahora, rezo para poder vengarme de estos ‘infieles’ e ir al paraíso”.
El sábado pasado, dos días antes de los hechos, se enteró de la muerte de uno de sus amigos en Afganistán, indicó la policía, sugiriendo que ese factor lo empujó a cometer el ataque.
El joven afgano, que llegó solo a Alemania en junio de 2015, no estaba fichado por los servicios de inteligencia alemanes y nada
indica que fuera miembro de una red islamista o estuviera en contacto con el EI, según las autoridades alemanas.
Es la primera vez que Alemania se enfrenta a un ataque reivindicado directamente por el EI, pero las autoridades han reconocido que el país era un potencial objetivo yihadista.
Hasta ahora el país no ha sufrido ataques a gran escala, a diferencia de sus vecinos franceses y belgas, pero sí se han producido varios episodios violentos en los que posteriormente se demostró que el autor se había inspirado o identificado con el EI.






