El tamaulipeco Jaime García tuvo una gran actuación, arriba de la loma, lanzó ocho entradas de sólo tres hits, mientras que en la caja de bateo conectó el hit que impulsó la única carrera en la victoria de Cardenales de San Luis 1-0 sobre los Bravos de Atlanta.
García (8-8), quien ligaba dos salidas consecutivas con derrotas,y sin completar al menos seis entradas de trabajo, llegó a 60 triunfos en su carrera. Regaló sólo una base por bolas y recetó 11 ponches. Dejó en 4.04 su porcentaje de carreras limpias admitidas.
Para el zurdo mexicano fue la tercera vez en la temporada que tiene una apertura sin admitir carrera. El 5 de mayo lanzó siete ceros contra los Filis de Filadelfia y el 14 de abril blanqueó en nueve entradas a los Cerveceros de Milwaukee.
Además es la segunda ocasión que supera el doble dígito en ponches. El 4 de abril logró 13, en nueve entradas.
En la segunda entrada Matt Holliday y Jeremy Hazelbaker recibieron bases por bolas, y ya después de dos outs, Jaime conectó un sencillo productor para poner al frente a los pájaros rojos.
García mantuvo un buen duelo con el novato dominicano Jorge de la Cruz (0-4), quien permitió sólo dos hits en cinco entradas y un tercio de labor. Regaló cinco pasaportes y recetó un par de chocolates.
El momento más complicado que enfrentó ayer García fue en la cuarta entrada, cuando después de dar base por bolas a Ender Inciarte, Gordon Beckham conectó sencillo que puso a corredor por la antesala sin out.
El mexicano salió del apuro con ponches a Freddie Freeman y Matt Kemp, así como con un rodado a segunda base de Adonis García.
Por tercera vez en la temporada, el primera base Freeman se llevó cuatro ponches en su cuenta.
Pese a terminar la octava entrada con sólo 89 lanzamientos y haber retirado a los últimos ocho bateadores que enfrentó, el manager Mike Matheny decidió ir por el cerrador coreano Seung Hwan Oh para la novena.
Oh retiró en orden, con un ponche, y llegó a nueve salvamentos en la temporada.
Con el triunfo los Cardenales (58-51) se mantienen en el segundo puesto del comodín de la Liga Nacional, aunque aún lejos de los Cachorros de Chicago, líderes de la División Central del viejo circuito.
Los Cardenales buscarán aprovechar su serie de tres partidos en casa, frente a los Bravos, el peor equipo de la Liga Nacional.






