La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, considerada como la preeminente organización de espionaje cibernético del mundo, habría sido objeto de un robo electrónico posiblemente por hackers rusos, reportaron medios estadunidenses y especializados.
Un grupo que se identificó como Shadow Brokers (corredores de sombras) puso en subasta “poderosas ciberarmas y herramientas de vigilancia” presuntamente sustraídas a la NSA.
Las autoridades estadunidenses no confirmaron la versión, pero según la cadena McClatchy, “varios expertos en seguridad cibernética tomaron los reclamos en serio y sugirieron que la penetración de la NSA marca un punto de inflexión y es parte del aumento de las tensiones entre Estados Unidos y Rusia”.
De acuerdo con mensajes de Edward Snowden, el exconsultor tecnológico de la NSA que se refugió en Rusia luego de robar y entregar a periódicos “la evidencia circunstancial y la sabiduría convencional indican responsabilidad rusa”.
La revelación del robo de datos sería, en ese sentido, una cuestión más de diplomacia que de inteligencia, relacionada con el robo de información de las computadoras del Comité Nacional Demócrata, en opinión de Snowden.
Los primeros reportes surgieron el fin de semana, cuando el grupo divulgó un número de archivos que aseguró eran parte del trabajo de “los creadores de Stuxnet” y otros programas maliciosos. El programa Stuxnet fue usado para ayudar a incapacitar el programa nuclear de Irán en 2009 y 2010 al infestar y romper muchas de sus máquinas centrífugas.
De hecho, de acuerdo con McClatchy, parte de la información proporcionada por los presuntos hackers parece ser de programas tan “viejos” como 2013, y estarían diseñados para ingresar en equipos o software hecho por las empresas Fortinet, Cisco Systems y Juniper, en Estados Unidos, así como TopSec, la principal empresa china de seguridad.
El mes pasado, poco antes de que se iniciara la Convención Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés) en Filadelfia, el 25 de julio, WikiLeaks publicó miles de correos electrónicos sustraídos del DNC, y altos funcionarios de inteligencia dijeron al Congreso estadunidense que dos agencias de espionaje rusas, o proxy (sustitutos autorizados) eran los responsables.
De acuerdo con los reportes conocidos, las herramientas electrónicas sustraídas podrían ayudar a que gobiernos pudieran examinar sus propios sistemas de cómputo para determinar si han sido objeto de vigilancia estadunidense.
Una cuenta de Twitter supuestamente perteneciente a los Shadow Brokers afirmó que las “ciberarmas” obtenidas pertenecían al Equation Group (Grupo Ecuación), como la empresa de ciberseguridad Kaspersky Lab, basada en Moscú, denominó a programas cuya creación fue atribuida a la NSA.
Siempre según McClatchy, “si es verdad, la afirmación indicaría que uno de los principales organismos del gobierno de Estados Unidos para la guerra cibernética es en sí vulnerable y ha caído en una creciente batalla campal con un poderoso enemigo cibernético desconocido, tal vez Rusia”.






