La red social Twitter anunció ayer que cerró 235 mil cuentas en los últimos seis meses en el marco de su lucha contra las publicaciones que hacen promoción del terrorismo.
Con el cierre de esas cuentas, se elevó a 360 mil el total de cuentas suspendidas de Twitter por sus contenidos terroristas desde mediados de 2015, de acuerdo con la compañía estadunidense con sede en San Francisco.
“El mundo es testigo de una nueva oleada de ataques terroristas mortíferos y abominables. Condenamos enérgicamente estos actos y seguimos comprometidos en eliminar la promoción de la violencia y el terrorismo en nuestra plataforma”, señaló la empresa en un comunicado.
Twitter añadió que ha mejorado sus mecanismos para evitar que los dueños de cuentas eliminadas puedan volver a conectarse usando otra identidad, algo que en el pasado le había causado problemas.
“En el futuro vamos a seguir invirtiendo tanto en tecnología como en otros recursos para afrontar este problema y actualizaremos los progresos que estamos logrando de manera regular”, añadió la red social en el mismo comunicado.
La compañía precisó que su promedio de suspensiones diarias aumentó 80% desde el año pasado, aunque no difundió los números específicos. Los cierres de cuentas suelen incrementar cada vez que ocurre un ataque terrorista, aseveró.
Grupos de supervisión elogiaron la rápida respuesta de Twitter a los festejos de extremistas que alabaron el ataque con un camión en Niza, Francia, en julio.
La compañía depende principalmente de los reportes de sus usuarios para
identificar las cuentas que violan los términos de servicio y dijo que aumentó el equipo de revisión de denuncias.
Twitter advirtió que no hay una fórmula mágica para detectar cuentas extremistas. Al igual que otras compañías de internet, usa varias herramientas como: filtros contra el correo basura, tecnología de identificación automática y denuncias de usuarios.
El reporte surge en momentos en que Twitter es criticado por no hacer lo suficiente para evitar que extremistas como el grupo Estado Islámico (EI) usen su plataforma.
El EI ha utilizado las redes sociales, especialmente Twitter y Facebook, para difundir propaganda y reclutar combatientes y seguidores en todo el mundo, una práctica que las autoridades estadunidenses califican de “yihad digital”, porque busca apoyar sus operaciones en el mundo real.
La semana pasada, un juez federal rechazó una demanda que acusaba a Twitter de apoyar al EI porque le permitía usar ese medio.
El juez coincidió con la empresa en que ella no podía ser considerada responsable, pues las leyes protegen a las compañías que solamente ofrecen plataformas de comunicación y no los contenidos.






