Digamos que esta es la segunda parte de la anterior colaboración.
Entre ayer y hoy, los mexicanos “celebran” “la independencia” del país.
Entre ayer y hoy (solamente hoy) se sienten más mexicanos y se dicen estar orgullosos de su nacionalidad a la que aseguran defender con toda su alma.
Entre ayer y hoy, sienten el verde más que nunca y se visten (o disfrazan) como lo que ellos consideran mexicanos.
Entre ayer y hoy, toman tequila y comen pozole porque eso los hace sentir orgullosamente mexicanos.
Entre ayer y hoy, gritan el “¡viva México!” desde el fondo de su corazón, agregándole el “cabrones” como un símbolo de su mexicanidad.
Por eso va un aplauso a todos ellos.
Sí, un aplauso a los que hoy se visten de manta y sombrero, pero el resto del año llaman “indios” a los que todos los días, por su condición social, tienen que ponerse ese tipo de ropa.
A los que hoy con orgullo se toman un tequila porque eso los vuelve más patriotas, pero el resto del año toman whisky y cerveza americana.
A los que hoy comen pozole, pero el resto del año desprecian esta comida y prefieren hamburguesas, carne asada (tradición texana) y hot dogs.
A los que reniegan de su país por la corrupción de sus autoridades, pero cuando los detiene un agente vial le ofrecen un “ciego” o una “Sor Juana” para salir rápido del problema; pero hoy festejan a México.
A los que se van de vacaciones a la Isla del Padre o a Europa o cualquier otra ciudad de EUA; pero que hoy festejan a México.
A los que van de compras al Mall de Mc. Allen y Brownsville; pero hoy festejan a México.
A los que prefieren una película gringa mala o pésima a una mexicana de calidad…
A los que prefieren “mil veces” un producto gabacho a un “Made in México”…
A los que se impresionan con un invento del extranjero, pero critican y se burlan del invento de un paisano…
A los que no saben que la Independencia de México se dio en 1821 y no en 1810…
A los que creen que Hernán Cortés vino a “robarse” nuestra identidad como país, pero ignoran que él fue el que la creó…
A los que reprochan a los españoles por venir a humillar a los indígenas, pero llaman prieto, naco e indio a los que por alguna razón físicamente se parecen a esos indígenas que Cortés “despreció”…
A los que odian a los conquistadores del país porque maltrataron a nuestra especie, pero le rezan a la Virgen, a los Santos y a la Iglesia que trajeron esos “odiosos” españoles…
A los que se burlan de las leyes locales, pero se quitan el sombrero ante las de EUA y peor aún, las cumplen cuando van de compras al otro lado…
A los que hoy contestan los “vivas” lanzados por los gobernantes pero no saben ni quiénes son ni cuál fue su participación en la historia.
A los que no saben diferenciar entre ser patriota o ser patriotero.
A los que solo sienten identidad de mexicano cuando juega la selección de fútbol o cuando pelea un boxeador.
A los que admiran a los europeos por altos y güeros y reniegan de los chaparros y prietitos, pero el 15 de septiembre, solo ese día, le dicen paisano al de al lado.
A los que creen que hacer desmadre en otro país es símbolo de su identidad mexicana.
A los que se sienten orgullosos de los que han creado problemas en otros países porque el mexicano es desmadroso.
A los que creen que el “ehhhh, puuuuuuto” es el máximo símbolo de un mexicano en el extranjero.
A los que se la pasan haciendo chistes de los defectos de los extranjeros, pero se ofenden cuando alguien hace un chiste sobre el país.
A los que se burlan de sus compatriotas, pero no permiten que alguien más lo haga.
A los que admiran la disciplina, tenacidad y trabajo de los japoneses y gringos, pero no son capaces de dar un minuto extra en su trabajo.
A los que no permiten que su compañero crezca y se aplastan entre sí.
A los que no saben trabajar en equipo y lo único que comparten son los errores, porque los éxitos son sólo de uno.
A los que se conforman con la historia que describen los libros de texto de la SEP.
A los que festejan los inicios y no las consumaciones.
A los que creen que pidiendo la renuncia del presidente y mentarle la madre está contribuyendo con la democracia.
A los que no saben el verdadero significado del “malinchismo” y que no saben ni de donde proviene.
Sí, a aquellos que tienen el increíble, retrógrada y lamentable afán de promover la confusión entre Patria y Selección de fútbol o boxeador.
Sí, para todos ellos un aplauso porque hoy se festejan como mexicanos.
A este país, y lo digo con todo respeto, le urgen, entre otras cosas, más que “héroes patrios” ciudadanos y gobernantes educados, honestos, capaces y sobre todo, congruentes e inteligentes.
Por lo pronto sigan festejando la Independencia de México.
PUNTO FINAL.- ¿Viva México, cabrones?
Twitter: @Mauri_Zapata





