Luego de la derrota electoral que sufrió el PRI de Tamaulipas, en las pasadas elecciones del cinco de julio, donde perdieron hasta el color, hoy y para la próxima legislatura, donde serán primero oposición y segundo está muy flaca la caballada de legisladores y legisladoras para que debatan en la tribuna legislativa.
Hoy, el PRI que por muchos años había sido mayoría en el Congreso del Estado, esta vez solo serán 11 legisladores locales; es decir cinco de mayoría y seis por la vía plurinominal, bueno si no hay impugnaciones todavía, por lo que repito, esta caballada de diputados locales del PRI está muy flaca políticamente hablando.
Esta vez podemos hablar que los próximos diputados plurinominales; es decir que llegan por el voto de otros, porque nunca por ellos mismos aquí en el PRI son, Alejandro Etienne Llano, personaje que incursionó en la política local por su padrino un tal, Egidio Torre Cantú e inclusive quiso ser candidato del PRI a la gubernatura del Estado, cuando como alcalde de Victoria, fue un cero a la izquierda o mejor dicho un candil de la calle y obscuridad de su casa.
El otro es Rafael González Benavides, este sujeto en su tiempo como político en dos ocasiones ha entregado la estafeta al Partido Acción Nacional, la primera cuando fue secretario del Ayuntamiento al parecer con Tomás Yarrington en el municipio de Matamoros, tuvo que entregar en aquel entonces a un alcalde panista y la segunda, en esta elección donde como líder estatal del PRI, no sólo entregó las alcaldías, sino la gubernatura y el poder legislativo y todavía lo premian con una diputación local que si bien, no la merece.
En tanto, las dos mujeres dizque priistas que llegaron por la vía plurinominal me refiero a Susana Hernández Flores y Irma Amelia García Velazco, creo que sin demeritar su trabajo, no creo que tengan la capacidad para debatir en tribuna o de presentar iniciativas con altura de miras, máxime que esas posiciones son más de carácter personal, político acaso, pero no por su lealtad al PRI o trabajo partidista, al menos el caso de Susana Hernández que es nada más y nada menos que hermana del ex gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores.
Mientras tanto, el otro diputado plurinominal es Moisés Gerardo Balderas Castillo, quien ya fue diputado local, pero su presencia fue obscura, no brillo, no tuvo la capacidad para debatir, no presentó iniciativas en ese tiempo; en sí fue un legislador local del montón, como lo volverá hacer otra vez como diputado local, repito la caballada del PRI está muy flaca para la próxima legislatura local.
Por su parte, los diputados de mayoría relativa que ganó el PRI y que fueron cinco, también se pueden considerar poca cosa, como es el caso de Mónica González García, ex funcionaria estatal y que poco había participado en política, hoy es diputada local, no creo que vaya hacer un brillante papel, así como, Carlos Guillermo Morris Torre, un joven sin mucha tradición en política, su carrera la hizo en sólo poco tiempo, todo por ser familiar del todavía dizque gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú.
Otro es Anto Adán Marte Tlaloc Tovar García, valla nombre de este diputado del PRI, desde ahí inicia su penitencia, no se sabe mucho de él, pero dicen que trae canicas para entrar a debatir, a ver si es cierto de este personaje, de los demás diputados electos ni nos acordamos, esperemos verlos en la legislatura, hoy si defendiendo al pueblo de Tamaulipas, porque cuando fue el PRI-gobierno como el actual, los resultados ahí están.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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