París, Francia.- Los abogados del único sospechoso vivo de los ataques extremistas del pasado noviembre en París anunciaron que abandonan su defensa ante su negativa a hablar.
Frank Berton y Sven Mary dijeron el miércoles que decidieron dejar de representar a Salah Abdeslam por su decisión de permanecer en silencio en protesta por la videovigilancia de su celda las 24 horas del día.
Berton dijo en una conferencia de prensa que Abdeslam, que fue detenido en Bruselas en marzo y extraditado después a Francia, está psicológicamente afectado por su reclusión en la prisión de Fleury-Merogis.
“Llevo meses convencido de que está aislándose y radicalizándose, se está tomando la videovigilancia muy mal”, manifestó Berton.
“Esto no es chantaje, solo es la realidad de su estado psicológico y físico. El problema está relacionado con su régimen de aislamiento”, comentó.
Según Berton, en un principio Abdeslam estaba dispuesto a hablar y el letrado pidió a las autoridades francesas que suavizasen su duro acercamiento a su cliente.
Las autoridades esperan que Abdeslam pueda proporcionar información sobre las estrategias y redes del grupo extremista Estado Islámico, e identificar a otros que puedan guardar relación con los ataques del 13 de noviembre que causaron 130 muertos en la capital francesa.
La misma red que atacó Paris volvió a actuar en Bruselas, la ciudad de donde procede Abdeslam, en marzo, días después de su detención tras meses huido de la justicia.
El abogado ya había advertido que las dos cámaras que vigilan a Abdeslam día y noche podrían causarle daños psicológicos, pero la máxima autoridad administrativa del país rechazó su petición para retirarlas.
Responsables judiciales sostienen que el sistema es necesario para asegurar que no se suicide.
“Está demonizado porque es el único sospechoso vivo”, afirmó Berton.
“No hay otro reo en Francia que este detenido en las mismas condiciones”, agregó.






