Ciudad de México.- La piratería y el contrabando cuestan 236 mil 800 millones de pesos anuales, cantidad que representa 1.25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), aseguró Enrique Guillén presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).
“Este costo es sumamente alto porque se traduce en la disminución de ventas y de utilidades del sector formal, lo que frena su capacidad de generar empleos, por eso no podemos darnos el lujo de que aumente, pues se estima que la economía este año crecerá cuando mucho 2.1 por ciento”.
Aseguró que la piratería y el contrabando son los negocios ilícitos más redituables después del narcotráfico pues generan pérdidas recaudatorias anuales por Impuesto al Valor Agregado (IVA) cercanas a los 6 mil millones de pesos.
Durante el Primer Diálogo para el Combate del Contrabando y la Ilegalidad resaltó que para combatir estos delitos se requiere disminuir su consumo debido a que actualmente 9 de cada 10 personas en el país han adquirido al menos un artículo pirata o procedente del contrabando. “Y es que menos de la mitad de los mexicanos los considera un delito grave o lo aprecian como un acción que la autoridad persiga de oficio”.
Apuntó que lo más delicado de esta problemática es que la mayoría de los consumidores no vinculan el consumo de piratería o de productos procedentes del contrabando con afectaciones a su bienestar individual. “Pero estudios realizados por la industria tabacalera en diferentes marcas de cigarros pirata han encontrado en sus productos materiales como basura, restos de alfombra, residuos de tejido humano, madera, paja además de heces fecales animales y humanas, lo cual representa una contaminación directa a la sangre”.






