Fuera de la validez de los argumentos que lo desencadenaron, el descarado linchamiento mediático en contra del panista Ricardo Anaya Cortés sólo tiene como finalidad sacarlo de un solo golpe de la carrera presidencial, estrategia que no se puede adjudicar exclusivamente a sus adversarios externos sino principalmente a los internos.
El dirigente nacional del Partido Acción Nacional ha ido dejando cabos sueltos que por muy comprensibles que sean para cualquier adinerado, como también es su caso familiarmente hablando, fueron aprovechados para hacerlo ver como un depredador de recursos públicos.
Sin embargo para la sociedad cada vez más pensante y dispuesta a colaborar y participar en temas que antes sólo veía pasar, Anaya Cortés se ha convertido en el principal personaje de la nueva caja china que busca quitar los reflectores a los casos megacorrupción que personifican Javier Duarte de Ochoa y Guillermo Padrés Elías.
Además, la guerra que se ha desatado por la sucesión presidencial es el principal factor que ha desempolvado los viejos manuales no sólo para usarlos en contra del enemigo en turno, sino para corregirlos y aumentarlos conforme a lo que plantean las necesidades.
Los especialistas del escarnio han entrado en la etapa de su graduación, porque en este caso han utilizado las mismas estrategias que antes se usaron para catapultar un proyecto político pero ahora para intentar sepultar a un contrincante, aquí lo grave es que de acuerdo a lo visto en las nuevas trincheras (redes sociales) es que se han unido las cibertropas para generar un ataque multicolor contra Anaya Cortés.
Ahora bien el propio aspirante panista a la candidatura presidencial ha salido sólo a justificar su dispendio en aras de la unión familiar, sin embargo le falta cuestionar el tibio respaldo por parte de sus correligionarios de peso, salvo Diego Fernández de Cevallos, esos que han defendido a ultranza al panismo, silencio que sólo se entiende por una de dos razones: Anaya no es su gallo o está hasta las manitas.
En resumen con este caso queda de manifiesto una cosa: Las enfermedades que antes sólo se personificaban en políticos priistas, al parecer ya han consolidado su contagio en las filas priistas como antes en las perredistas, petistas, ciudadanas e incluso morenistas.
APUNTE.- El retorno de la mesura entre los titulares de del Gabinete estatal en referencia al análisis que están haciendo de sus áreas, fue quizá lo más destacado de la semana pasada, porque el tema de los aviadores y comisionados salió del aire para dar lugar a la carencia de recursos.
La verdad es que el tema de quienes cobraban sin trabajar o por hacerlo a control remoto es harto importante para la sociedad, principalmente para los contribuyentes cumplidos, sin embargo prohijar rencores en contra de todo lo que oliera al pasado más temprano que tarde se volverá en contra de quienes generaron esa situación.
Como señalé en anteriores entregas, no es que se quiera defender a aquellos que confundieron sus funciones públicas con un coto de poder en el que las principales características fueron el exceso, el abuso y la impunidad, sino de hacer una verdadera purga que deje fuera a los que así lo merecen.
Bien por la instrucción desde donde sea que haya salido, mal por quienes apenas van llegando y quieren colgarse de un tema que ya fue abordado abundantemente, ¿podrían avisarles que el proceso de consolidación lleva ya un buen trecho recorrido, que ya se acabó la campaña y que los alegatos de sobremesa no sirven para elevar la capacidad?
PENDIENTE.- ¿Habrá alguna voz oficial que también se quiera sumar o apoyar, por convicción y sobre todo compromiso, el #TambiénSoyCuéllar?
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