Ciudad Victoria, Tamaulipas.- De los nueve mil 129 casos que ha atendido el Instituto Tamaulipeco de la Mujer (ITM), dos mil 173 son relacionados a la violencia económica, principalmente en familias de bajos ingresos monetarios.
Esta cantidad de casos representa un 23.8 por ciento de la violencia contra la mujer a la que se tiene registro por parte de este organismo estatal y la segunda en incidencia, con la violencia psicológica ocupando el primer lugar.
El municipio de San Fernando es el que registra la mayor incidencia de este tipo de violencia, con 550 casos documentados; le sigue Reynosa, con 503 casos; Altamira, con 484 casos; Matamoros, con 474; Victoria, con 106 casos registrados; y por último Tula, con tan solo 56 casos.
De acuerdo a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, “toda acción u omisión del agresor que afecta la supervivencia económica de la víctima” es considerada como violencia económica.
Se manifiesta, según el artículo sexto de la ley referida, “a través de limitaciones encaminadas a controlar el ingreso de sus percepciones económicas, así como la percepción de un salario menor por igual trabajo dentro de un mismo centro laboral”.
De acuerdo con estimaciones recabadas en cada uno de los centros regionales del ITM, las mujeres en familias de bajos ingresos son las más vulnerables debido a los conflictos que se generan por los pocos ingresos que llegan al hogar.
Esto produce una codependencia entre el marido o pareja sentimental y la mujer, la cual se ve forzada a depender únicamente del ingreso que percibe por medio de éste y cae en “una decadencia económica que las afecta en sus hogares y en lo personal les crea tensión y frustración”.
El municipio de San Fernando es el que registra la mayor incidencia de este tipo de violencia, con 550 casos documentados; le sigue Reynosa, con 503 casos; Altamira, con 484 casos; Matamoros, con 474; Victoria, con 106 casos registrados; y por último Tula, con tan solo 56 casos.
En muchos de los casos, resaltó el área jurídica del ITM, la mujer agredida se acerca a este organismo para solicitar la pensión alimenticia o denunciar el abandono de obligaciones por parte de su cónyuge.
Sin embargo, a causa del miedo o inseguridades personales, varias abandonan el trámite; ante esto, el ITM no tiene cifras concretas pero afirma que canalizan estos casos ante un profesional psicológico para su atención.






