Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El conflicto laboral en la clínica del ISSSTE escaló a nivel central, donde se definirá el futuro del director, en medio del rechazo de 250 de 280 trabajadores sindicalizados.
El subdelegado médico, Jorge Iván Alejandro Cortina Beltrán, confirmó que la decisión de remover o mantener a Carlos Alberto Mendoza Banda no depende de la delegación local, sino de oficinas centrales.
Las protestas iniciaron en febrero de 2026 y han incluido cierres parciales y manifestaciones constantes, impulsadas por personal que exige la destitución del director por presuntas irregularidades administrativas.
Trabajadores sindicalizados acusan a Mendoza Banda de asignar plazas laborales a personas cercanas vinculadas al IMSS, lo que detonó inconformidad interna y una escalada de movilizaciones dentro de la unidad médica.
Cortina Beltrán reconoció que más de la mitad del personal mantiene su rechazo al director, aunque evitó emitir un posicionamiento directo sobre las acusaciones que han motivado la crisis laboral.
El funcionario sostuvo que el instituto mantiene canales de diálogo abiertos con los inconformes, aunque no precisó avances concretos ni plazos para una eventual resolución del conflicto sindical.
Señaló que la situación continúa bajo análisis en oficinas centrales, instancia que determinará las acciones a seguir, mientras la inconformidad interna se mantiene sin una salida inmediata.
Las movilizaciones han escalado hasta la toma de oficinas, en un contexto donde el personal denuncia corrupción, nepotismo, hostigamiento laboral y desabasto de insumos médicos en la clínica.
Cortina Beltrán afirmó que los trabajadores están en su derecho de manifestarse, pero reiteró que cualquier decisión sobre la dirección del hospital dependerá exclusivamente de las autoridades centrales.
Pese a las acusaciones y protestas, confirmó que Carlos Alberto Mendoza Banda continúa al frente de la clínica, sin cambios en la estructura directiva hasta el momento.
Indicó que tanto las denuncias como las inconformidades están siendo revisadas, aunque dejó claro que no existe una respuesta inmediata ni resolución definida sobre el conflicto interno.
El subdelegado insistió en que la atención médica no se ha visto interrumpida, asegurando que los servicios continúan operando con normalidad pese a las protestas del personal sindicalizado.
Sin embargo, evitó profundizar en las denuncias específicas, limitándose a señalar que el proceso sigue su curso y que las condiciones dentro de la clínica están siendo atendidas.
Mientras tanto, el conflicto permanece abierto, con un creciente descontento laboral que mantiene presión sobre las autoridades federales para tomar una decisión en el corto plazo.






