La Habana.- Con una larga sucesión de discursos, líderes de distintos países rindieron este martes un homenaje en la Plaza de la Revolución de La Habana al ex líder cubano Fidel Castro, antes de que sus cenizas inicien mañana un recorrido de cuatro días para ser sepultadas en Santiago de Cuba.
La ceremonia de cuatro horas, que se cerró con el discurso del presidente Raúl Castro, reunió a cientos de miles de personas en la noche de La Habana y fue el acto oficial de despedida de dignatarios extranjeros para Castro, que murió el viernes a los 90 años de edad.
“Para tranquilidad de todos, yo soy el último orador”, dijo Raúl Castro al iniciar su discurso. “Fidel consagró toda su vida a la solidaridad y encabezó una revolución socialista de los humildes, por los humildes y para los humildes”, afirmó y recordó momentos históricos de la Revolución cubana como la aplicación de la reforma agraria y la alfabetización de la población.
Tradicionales aliados del gobierno de Cuba, como el venezolano Nicolás Maduro, el nicaragüense Daniel Ortega y el boliviano Evo Morales, además del presidente de México, Enrique Peña Nieto, el sudafricano Jacob Zuma y el vicepresidente de China, Li Yuanchao, entre otros, ensalzaron la figura de Castro. Estados Unidos y Rusia mandaron delegaciones de menor nivel. En representación de Barack Obama estuvieron el embajador designado Jeffrey DeLaurentis y uno de sus asesores de seguridad nacional, Ben Rhodes. Rusia, que fue un aliado fundamental de Cuba durante la Guerra Fría, envió al presidente de la Duma, Viacheslav Volodin.
Al grito de “¡Viva Fidel!” y “Gracias Fidel”, miles se congregaron en la simbólica plaza. Tuvo que subir Maduro al escenario para encender un poco a la gente después de varias horas de espera y discursos.
“Fidel, Fidel, ¿qué tiene Fidel…?”, exclamó el venezolano. Los asistentes completaron la tradicional frase con un “¿Qué tiene Fidel que los imperialistas no pueden con él?”. “Hemos venido aquí a este lugar sagrado para honrar al eterno joven, al eterno soñador, al eterno rebelde”, dijo Maduro. “Hay que volver a Tuxpan, hay que volver al Granma, hay que partir de nuevo, Raúl, a bordo del Granma cada vez que las circunstancias lo ameriten”.
Hace 60 años, en 1956, Fidel y Raúl Castro, junto con otros 80 revolucionarios, zarparon del puerto mexicano de Tuxpan para desembarcar en la isla e iniciar la Revolución contra el dictador Fulgencio Batista que triunfaría el 1 de enero de 1959.
Al homenaje, en el que no estuvieron las cenizas de Castro, asistieron simpatizantes de la Revolución, estudiantes, enfermeras con sus uniformes blancos y trabajadores de instituciones del Estado y curiosos. Muchos ondeaban banderas cubanas y mostraban imágenes de Fidel Castro vestido con su tradicional uniforme color verdeolivo que lo caracterizaba como comandante en jefe.






