Fue un primer periodo de sesiones de baja productividad, en donde hubo poco trabajo, pero no sólo eso, que la mayor parte de este lo hicieron entes ajenos al Poder Legislativo.
Fue un primer periodo de sesiones que sólo tuvo dos sesiones de relevancia y sólo en dos sesiones hubo debate, y sí, al menos el último fue de altura, aunque plagado de acusaciones y donde sacaron sus trapitos al sol.
Fue un primer periodo de sesiones en donde los diputados tamaulipecos no terminaron de aprender cosas básicas como el lenguaje parlamentario y hasta cómo dirigirse en una plenaria.
Fue un periodo de sesiones en donde se reflejó la notavez de algunos y, pese a la experiencia de otros, no se notó debido al bajo nivel de trabajo de la LXIII Legislatura estatal.
Se presentaron 108 iniciativas, pero de esas, 45 fueron de los Ayuntamientos y el Ejecutivo para sus Leyes de Ingresos y Presupuestos, es decir, no se pueden contar como trabajo legislativo de los diputados.
El Ejecutivo además, envió ocho iniciativas más y el Congreso de la Unión mandó seis más. Además los mismos Ayuntamientos enviaron cerca de 15 más sobre otros temas.
Es decir, 74 iniciativas fueron de otros entes.
Los diputados sólo ingresaron 34 iniciativas. Es un bajo nivel si tomamos en cuenta a otras legislaturas.
De esas 34, 14 fueron porque por las nuevas leyes, había que modificar o adaptar conceptos. O sea, hay sólo 20 documentos que hicieron los legisladores en beneficio de sus representados.
Las 74 iniciativas de los otros entes fueron las que se dictaminaron, y que salieron casi de inmediato.
La mayoría fueron aprobadas por unanimidad.
De los diputados locales, el más activo en Tribuna fue la panista Brenda Cárdenas con 17 veces y Joaquín Hernández Correa con 16.
El que menos, fue la legisladora de Acción Nacional, María de Jesús Gurrola Arellano con cero.
Hay más que no subieron y varios más con una vez en Tribuna.
Aún no se puede determinar la productividad individual. No hay mucha información, porque cuando las presentan lo hacen a nombre de toda la bancada.
Pero en sí, fue un periodo poco productivo, ojalá mejoren y se levante el nivel. Ahora pudieran llevarse una calificación de siete.
EN CORTO
UNO.- El diputado Carlos García González se pone como el “mil usos”, pero no sólo eso, sino como un legislador que quiere que se haga todo a cómo él diga. Hace señas para que aplaudan, para que ya no lo hagan; para que hablen o para que callen. Y además se propone como orador en todo lo que él quiera.
DOS.- Los del PRI por momentos despiertan. Ayer lo hicieron, debatieron y defendieron lo que tenían que defender, independientemente si era defendible o no. Pero siguen sin ser una oposición de peso.
TRES.- El tricolor dice que sí se hicieron obras con aquella deuda; obras importantes. Los panistas se defendieron diciendo que fueron caras. Los priistas acusó de hipócritas a los panistas, éstos de escupir para arriba. Total, el Congreso local recuperó en su última sesión su razón de ser.
PREGUNTAS
¿Quién habrá sido el mejor diputado? ¿Quién el peor? ¿Quién el más callado? ¿Quién el más pasivo? Las respuestas en posteriores columnas cuando se haga la evaluación diputado por diputado.
DIMES Y DIRETES
“A mí me costó mucho llegar hasta aquí, sudé arriba y sudé abajo”: El diputado del PAN Ciro Hernández.
“Estamos discutiendo el Presupuesto de Egresos, qué tiene que ver si usted sudó arriba y abajo”: Alejandro Etienne Llano en respuesta a Ciro.
Políticos en la red: El gobernador Cabeza de Vaca: “Valoro la respuesta de los empresarios de la zona conurbada a nuestra propuesta sobre el ajuste del #ISN”.
PUNTO FINAL.- Van 74 días y no se ve para cuando hagan su “3 de 3”. Fue promesa de campaña y compromiso de trabajo.
Twitter: @Mauri_Zapata





