Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Los concesionarios del Transporte Público urbano, reconocieron que será “muy difícil” que “la ciudadanía y las autoridades” puedan ver unidades nuevas circulando por las calles de Tamaulipas, debido a que los incrementos en combustibles y refacciones rebasaron los costos de operación de cada unidad.
Pocos son los concesionarios que pueden modernizar sus unidades y cumplir con lo que marca la Ley de Transporte que se reformó en 2015.
“Imposible tener unidades nuevas”, señala Ramón Manríquez.
De las 18 mil unidades que históricamente circulan con las concesiones otorgadas de Transporte, al menos 13 mil no pudieron cumplir con lo establecido en la Ley de Transporte, aprobada en mayo del 2015 por el Congreso del Estado.
Ese año, entró una nueva tarifa de transporte público para cobrar 9 pesos por usuario, porque en 2016 tendrían que cumplir con la Ley de Transporte.
La Ley exige que del primer año concedido, el concesionario deberá renovar por lo menos el 25 por ciento de su parque vehicular. Han pasado casi dos años y no hay unidades modernizadas.
Ramón Hernández Manríquez, Secretario General de la Unión Sindical de Transporte Urbano rutas Verdes, reconoce lo anterior.
“Si el pueblo, la ciudadanía, el gobierno quiere ver unidades nuevas en la calle es muy difícil, no tenemos capacidad para la adquisición de unidades nuevas”.
Asegura que solo pueden estar cumpliendo con lo que establece el marco legal para los años de antigüedad de las unidades que es de 8 y 10 años.
“Hay gente que ya no quiere saber nada. No hay quien quiera involucrarse en este tema esto es un espejismo”.
“Te puede dar cinco mil pesos en unos días pero en quince días te va tumbar quince mil pesos para el mantenimiento de la unidad, le pones más de lo que ganas”, asegura.
Reconoce que las unidades no cuentan con el sistema de control de pasajeros con funcionamiento electrónico, tampoco con el Sistema de Posicionamiento Global -GPS- y mucho menos tienen instalado un sistema de tarjetas de prepago, o el automóvil de alquiler un taxímetro como lo exige la Ley, “con qué dinero”.
Sin embargo, consideró que las unidades están dentro de la ley, “que no nuevas” pero están dentro del margen de antigüedad que se exige.
En contraparte, dijo que reiniciaron las pláticas con las autoridades para acelerar el tema de la rehabilitación de los accesos en las colonias.
“Hay algunas colonias que son irregulares y por ello no son beneficiarias de pavimentaciones y son elementales y las unidades se tienen que ir para allá”.
Colonias como Álvaro Obregón, la Esperanza, Tomás Yarrington, Bettel son colonias irregulares que por su misma condición no se les puede dar obras.
Hernández Manríquez, reconoce que la exigencia histórica hoy se remarca más; la necesidad de tener un aumento al pasaje entre 1 y 2 pesos que, a diferencia en el sur de Tamaulipas, donde se exige un incremento entre 3 y 5 pesos por usuario.
“Los incrementos es un mal necesario y se requieren, los precios ya nos rebasaron con el alza a los combustibles.
“Los costos de operación son cada vez más altos y solo una llanta de refacción cuesta alrededor de mil ochocientos pesos. Ahora queremos ver cuál va a ser el incremento”.
Seduma había prometido que en el mes de Enero del 2016 la tarifa de transporte se incrementaría a 10 pesos, siempre y cuando la unidad estuviera nueva. Ningún micro cobra esta tarifa en Tamaulipas de manera oficial.
Aún peor, agrega que hoy más que nunca es imposible tener unidades modernizadas cuando entre el tres y cuatro de febrero se espera un incremento al precio de los combustibles.
Ninguna unidad podrá circular si no cuenta con el seguro de pasajeros actualizada o una fianza que ampara o protege al pasajero y garantice la responsabilidad civil de daños a terceros, cuando se presente un accidente vehicular donde participe un camión y microbús.
La Ley señala que hoy las concesiones tendrán una vigencia no mayor de cinco años, cuando se maneje de forma individual y se permitirá una concesión hasta 12 años, cuando estén organizados dos o más concesionarios que se conviertan en una empresa y cumplan con lo que ordena la Ley como es la modernización.
Hay una apartado que remarca con letras negras la Ley de Transporte para advertir que, quien no haya cumplido con la renovación vehicular prevista por la Ley “sin mayor trámite se les cancelara la concesión otorgada”.






