Digo que esto, porque desde que inició tanto la administración estatal, como municipal, el primero a cargo de Francisco Javier García Cabeza de Vaca y segundo al mando de Maki Ortiz Domínguez, fueron problemas, porque no había pasado ni un mes y ya el cabildo traía en jaque a la presidenta municipal, al grado que se pidió que interviniera el Congreso del Estado.
Sin embargo, este Congreso luego de una denuncia de regidores y el síndico, el poder legislativo encontró elementos para exhortar a la alcaldesa a que se condujera con legalidad. Esto fue el comienzo para que el vaso de agua, creo de riñón se derramara en ese municipio fronterizo del Estado.
El pleito legaloide entre ese Ayuntamiento panista a cargo de Ortiz Domínguez y el poder legislativo al mando de Carlos Alberto García González, sigue en pie de lucha, acción que deja ver la intervención del ejecutivo estatal en este pleito que inició, repito desde sus administraciones locales.
Hay que recordar que este asunto sigue en pie, pero las comisiones legislativas del Congreso; es decir de Gobernación a cargo de Jesús Ma. Moreno Ibarra, de Justicia al mando de Teresa Aguilar Gutiérrez y de Puntos Constitucionales de Rafael González Benavides, no se ha vuelto a reunir para ver este asunto, que sigue durmiendo el sueño de los justos.
Esto es por un lado, hoy se le agrega la situación de la inseguridad que priva en esa municipio y donde también salen a relucir de nuevo los nombres de Maki Ortiz y de Cabeza de Vaca, donde el segundo exhorto a los alcaldes a denunciar estos hechos de violencia, refiriéndose nada más que a la presidenta municipal de esa ciudad de Tamaulipas.
También, dijo que estaría un 20 por ciento más en ese municipio, donde fue alcalde y donde en ese tiempo se recrudecieron las acciones de inseguridad; sin embargo, este municipio sin duda alguna se ha convertido en un ajonjolí de todos los moles; es decir considero que este problema tiene graves señales de conflictos de intereses, políticos y porque no económicos.
Ninguno de ambos poderes; es decir municipal como estatal han cedido, el primero en su autonomía municipal y segundo en su poder como máxima autoridad en el Estado, esto sin duda e independientemente de la inseguridad está afectando a la población en general que es la sufre las consecuencias cuando los poderes no se ponen de acuerdo.
Sin embargo, aquí quiero decir que si ya existe una falta de legalidad en contra de la presidenta municipal, donde puede que esté violando la Constitución, hoy se le agrega lo de la inseguridad pública y es parte de su responsabilidad, pues creo que debe de pedir licencia, con esto no digo que sea la solución, pero dejaría abierta de la posibilidad de conocer quién tiene la razón si el Ayuntamiento o el gobierno de los vientos del cambio.
Por eso, digo que este municipio de Reynosa se ha convertido en un ajonjolí de todos los moles; es decir todos quieren su rajada, en tanto, repito la sociedad de esa ciudad fronteriza es la sufre las consecuencias y no se ve que haya soluciones a favor de ellos, esto es más que grave.
Por lo tanto, veremos que sucede en los próximos días, a ver si ambos poderes se ponen de acuerdo y dejan de pelearse, porque como dije líneas arriba aquí existen serios conflicto de intereses, políticos y económicos, pero que nadie cede y se están llevando entre las patas de los caballos a la sociedad reynosense.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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