Estados Unidos.- La rivalidad entre Warriors y Cavaliers ya tomó tintes de ser histórica.
Estas dos franquicias de la NBA se verán de nuevo en la última instancia de la Liga, la que define al campeón. Un hecho histórico por decir lo menos, pues nunca antes se había visto que los mismos equipos disputaran el trofeo Larry O’Brien por tercer año seguido.
Golden State y Cleveland se han repartido la supremacía en sus dos apariciones previas. Los Warriors se proclamaron campeones en 2015 al llevarse la serie en seis encuentros con Andre Igoudala como figura, mientras que el año pasado, los Cavs se repusieron de una desventaja de 3-1 y llevaron la serie hasta la muerte súbita para conseguir su primer título en la NBA, de la mano de un gigante LeBron James, que fue nombrado el Jugador Más Valioso.
Más allá de que sea la tercera ocasión que estos equipos se ven en las Finales, para esta edición hay elementos que pueden jugar un papel clave en la definición del campeón de la NBA.
Quizá uno de estos elementos que robe mayor atención, sea el hecho de que LeBron James llega por séptimo año consecutivo a las Finales. De 2011 a 2014, “El Rey” comandó al Heat de Miami a las Finales, ganando en dos ocasiones el título y a su regreso a Cleveland para la temporada 2014-2015, James llevó a este equipo por segunda ocasión en su historia a la última instancia, la primera de estas tres últimas consecutivas.
Aún y con este factor, sigue estando a debate el estatus de James como una leyenda que esté a la altura de Michael Jordan, por el simple hecho de que “Su Majestad” nunca perdió Finales, sino que ganó las seis que disputó con los Bulls de Chicago. Sin embargo, LeBron ya supera a Jordan en puntos anotados en Playoffs y llegar por séptimo año seguido a las Finales es un hecho inédito.
Por otra parte, la maquinaria de los Warriors está más aceitada que nunca y tiene a sus elementos clave en su mejor forma. Con la llegada de Kevin Durant para este año, Golden State elevó su estatus de súper equipo y a lo largo de esta postemporada lo ha demostrado, pues para llegar a las Finales barrió en sus tres series anteriores, con todo y la ausencia de su entrenador Steve Kerr.
Clave ha resultado el trabajo de Mike Brown, que llegara como asistente para esta temporada y quien tomara el rol principal en el banquillo tras la ausencia de Kerr. Brown entrenó a los Cavs cuando estos cayeron en las Finales de 2007 frente a los Spurs de San Antonio.
Es hora de que a partir de hoy, las duelas en Oakland y Cleveland sean escenario de lo que a inicios de campaña se predecía; sólo resta ver qué equipo hace valer la categoría mostrada a lo largo de toda la postemporada.





