Bofotá.- El excomandante de las FARC, Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, será candidato a la presidencia en las elecciones de Colombia el año próximo.
Líderes de la agrupación política creada por las ahora disueltas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia dijeron también quiénes del grupo político ocuparán las 10 bancas del Congreso otorgadas a su movimiento en forma temporaria como parte del acuerdo de paz del año pasado.
Los anuncios los hizo el número dos de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), alias “Iván Márquez”, en una rueda de prensa en Bogotá en la que explicó que a partir de este miércoles entran de lleno en la contienda política de 2018 con candidatos propios para la Presidencia y el Congreso de la República.
Anunciamos que nuestro candidato a la Presidencia de la República será Rodrigo Londoño Echeverri ‘Timochenko’, quién estará acompañado de Imelda Daza como vicepresidenta”, manifestó.
Márquez aseguró que están en diálogo con el camarada ‘Timo’ para ultimar los detalles de lo que debe ser su regreso (de Cuba) para que asuma como presidente del partido y como candidato de la FARC.
Daza, que será su compañera de fórmula, hizo parte del partido de izquierdas Unión Patriótica y estuvo exiliada en Suecia durante más de 20 años.
Desde el año pasado, Daza hace parte del movimiento político Voces de Paz, ligado a las FARC y que ejerce como su representante en el Congreso colombiano.
Márquez explicó que también inscribirán representantes de FARC en Senado como en Cámara que, en caso de ser elegidos, deberán sumarse a los diez escaños a los que tendrán derecho durante los próximos ocho años por el acuerdo de paz.
Los candidatos al Senado serán el propio Márquez y los alias Pablo Catatumbo, Carlos Antonio Lozada, Victoria Sandino, Sandra Ramírez y Benkos Biojó.
Para la Cámara baja postularán aspirantes por Bogotá y los departamentos de Antioquia, Valle del Cauca, Atlántico y Santander, mientras que en las demás regiones del país las FARC apoyarán candidatos de convergencia social y democrática comprometidos programáticamente con la implementación de los acuerdos y las necesidades sociales populares.
Las encuestas revelan que muchos colombianos dudan de que los exrebeldes estén realmente comprometidos a mantener la paz y quieren que se los excluya de la política si no confiesan sus crímenes de guerra ante tribunales especiales.






