Nueva York.- La empresa estadunidenseBoeing y el Pentágono llegaron a un acuerdo sobre la compra de dos futuros aviones presidenciales tras varios meses de negociaciones, indicó ayer una portavoz de la compañía.
“La Fuerza Aérea encargó dos 747-8 a Boeing”, indicó por correo la vocera, sin dar detalles sobre el precio de la aeronave.
El presidente Donald Trump se reveló el año pasado contra el precio de estos aparatos, destinados a reemplazar los que se utilizan actualmente.
El 747-8, que reemplazará a los dos 747-200 que sirven como la flota presidencial de la Fuerza Aérea.
Sin embargo, se llegó a una solución: según una fuente próxima al caso, Boeing propuso a la Fuerza Aérea de Estados Unidos la compra de dos 747-8 que inicialmente estaban destinados a la compañía aérea rusa Transaero, que se declaró en quiebra.
Por tanto, esta operación tiene la ventaja de que el precio sea mucho más accesible.
La versión civil de un 747-8 se vende por 390 millones de dólares por catálogo, pero su precio puede aumentar considerablemente según las tecnologías incorporadas y eventuales descuentos.
Boeing va a transformar los dos 747-8 encargados por el Pentágono en aviones presidenciales, añadiendo sistemas de seguridad y las últimas tecnologías, en respuesta a las exigencias del Departamento de Defensa.
La Fuerza Aérea estadunidense ha previsto un presupuesto total de tres mil millones de dólares para los dos aparatos 747-8, pero este tipo de contrato raramente se ejecuta en los mismos términos del presupuesto inicial.
El presidente Donald Trump se reveló el año pasado contra el precio de estos aparatos, destinados a reemplazar los que se utilizan actualmente.
El 747-8, que reemplazará a los dos 747-200 que sirven como la flota presidencial de la Fuerza Aérea.
Sin embargo, se llegó a una solución: según una fuente próxima al caso, Boeing propuso a la Fuerza Aérea de Estados Unidos la compra de dos 747-8 que inicialmente estaban destinados a la compañía aérea rusa Transaero, que se declaró en quiebra.
Por tanto, esta operación tiene la ventaja de que el precio sea mucho más accesible.
La versión civil de un 747-8 se vende por 390 millones de dólares por catálogo, pero su precio puede aumentar considerablemente según las tecnologías incorporadas y eventuales descuentos.
Boeing va a transformar los dos 747-8 encargados por el Pentágono en aviones presidenciales, añadiendo sistemas de seguridad y las últimas tecnologías, en respuesta a las exigencias del Departamento de Defensa.
La Fuerza Aérea estadunidense ha previsto un presupuesto total de tres mil millones de dólares para los dos aparatos 747-8, pero este tipo de contrato raramente se ejecuta en los mismos términos del presupuesto inicial.






