Yo creo que…Muchas veces he escuchado a personas que dicen que les encanta el frio…y en realidad lo que conocemos como frío generalmente son temperaturas que pueden llegar a los 7° u 8°C, pero las temperaturas que se han dejado sentir en estos últimos días son bastante heladas y no creo que los que dicen que les gusta el frio las estén disfrutando, en realidad no lo creo.
En el norte del estado las temperaturas de esta semana llegaron hasta los -4 °C con sensación térmica de hasta -7°C, y en la zona centro fueron de -1° y hasta -2°, pero la sensación térmica rebasaba los -6°C, lo que, para lo que estamos acostumbrados a sentir es bastante frio.
El concepto de protección civil nace desde el año 1949 con la firma del protocolo 2 adicional al Tratado de Ginebra para la Protección a las víctimas de los conflictos armados internacionales, siendo esta una de las disposiciones para facilitar el trabajo de la cruz roja en apoyo a las víctimas de guerra.
El documento define el concepto de protección civil como el cumplimiento de algunas o todas las tareas humanitarias destinadas a proteger a la población contra los peligros de las hostilidades y catástrofes, ayudarla a recuperarse de sus efectos inmediatos, así como a facilitar las condiciones necesarias para su supervivencia.
Entre otras tareas se incluyen: el servicio de alarma o alertamiento, la evacuación, la habilitación y organización de refugios, la aplicación de medidas de salvamento, la determinación de zonas de peligro, entre muchas más.
En nuestro País, desde 1986, después del sismo de 1985, se iniciaron las actividades para organizar el sistema nacional de protección civil y en el devenir de los años se ha venido perfeccionando y acrecentando su capacidad de apoyo, de tal forma, que hoy por hoy, es una estructura muy bien definida, con protocolos muy específicos para cada emergencia, lo que ha servido para apoyar en el alertamiento de sismos, huracanes y frentes fríos principalmente, sin embargo su accionar va desde la participación en rescates, como combate de incendios y muchas otras actividades de apoyo y salvamento a la ciudadanía y sus bienes.
De alguna forma los mexicanos tenemos en este sistema nacional una garantía, porque así se ha demostrado en las diversas circunstancias en las que la naturaleza nos ha castigado, sin embargo hay algo en lo que las inclemencias del tiempo repercuten enormemente y desgraciadamente no se toman las medidas necesarias para protegernos.
La agricultura y la ganadería, constantemente se ven afectadas por lluvias atípicas, sequias prolongadas, granizo y heladas y aún cuando existen formas de aseguramiento de las cosechas incluso de las plantaciones, no se han adoptado como algo común entre nuestros productores, lo que seguramente es, no porque no quieran protegerse, sino porque se incrementa mucho el costo de producción, lo que desde luego merma las ganancias.
Sin embargo a pesar de ganar menos es una práctica que debe hacerse siempre, ya que los seguros son para cuando hay una desgracia y no se haga mayor. Si se requieren ya lo tienes y si lo tienes y no se requiere es mucho mejor, pero es una inversión que se debe hacer.
Me atrevo a pensar que hasta se debería exigir a todos los productores, pero hasta en tanto no se considere en los paquetes creo que debería haber un subsidio de parte del gobierno, lo cual a la larga sería más barato que estar definiendo acciones de apoyo ante los siniestros.
Ya existe los fondos de autoaseguro como figuras apropiadas y que en la mayoría de los casos están funcionando bien, sin embargo, hay muchos productores que no tienen acceso a ellos, lo que hace que cada que hay una desgracia como esta heladas se tenga que pedir al gobierno que implemente un programa de apoyo y esto no es lo más conveniente para la actividad primaria, que al final es la menos afortunada en la cadena productiva.
De lo que estoy seguro es que ahora le tocara al gobierno la tarea más difícil que es encontrar los fondos para apoyar, aunque sea un poco.
Eso… es lo que yo creo…
[email protected] twitter: @fpaezmx





