Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La extracción clandestina de agua en la cuenca Guayalejo-Tamesí alcanzó niveles alarmantes. Autoridades estatales identificaron decenas de aprovechamientos irregulares que operan sin autorización oficial.
El secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, admitió que la magnitud del llamado “huachicol hídrico” representa un problema serio para el abastecimiento regional.
A casi un mes del inicio del operativo especial desplegado en la zona, las inspecciones revelaron un panorama preocupante sobre el uso ilegal del recurso.
Durante los recorridos realizados en la cuenca del Guayalejo fueron localizados más de 80 puntos de extracción de agua, muchos de ellos ocultos entre vegetación.
De ese total, apenas poco más de veinte usuarios acreditaron contar con un título de concesión vigente otorgado por la autoridad competente.
El funcionario estatal sostuvo que los hallazgos confirman una práctica extendida que reduce los escurrimientos naturales hacia el sistema lagunario del sur de Tamaulipas.
Explicó que actualmente la información obtenida en campo se encuentra en proceso de validación con registros técnicos y bases de datos oficiales.
Sin embargo, adelantó que las cifras preliminares coinciden con la sospecha de que la mayoría de quienes extraen agua carecen de permisos legales.
Quiroga Álvarez señaló que los resultados ya fueron compartidos con la Comisión Nacional del Agua, instancia responsable de aplicar sanciones y procedimientos administrativos.
Las labores de inspección combinan vigilancia terrestre, supervisión técnica y recorridos acuáticos para identificar tomas ilegales a lo largo de la cuenca.
El operativo busca proteger el sistema que abastece de agua a Tampico, Ciudad Madero, Altamira y municipios del norte de Veracruz.
Las verificaciones enfrentan condiciones complejas, pues varios puntos de extracción se encuentran en zonas de difícil acceso y algunos permanecen deliberadamente ocultos.
El crecimiento del caudal obligó incluso a suspender temporalmente ciertos recorridos, debido al riesgo que representaba para los inspectores desplazarse en pequeñas embarcaciones.
Aun así, se logró documentar un número significativo de aprovechamientos irregulares distribuidos entre el río y áreas de monte.
El titular de Recursos Hidráulicos advirtió que el objetivo principal es evitar que existan segmentos sin flujo y garantizar aportaciones constantes al sistema lagunario.
Añadió que las extracciones ilegales también se registran dentro de los cuerpos lagunares, particularmente en actividades vinculadas con el sector agrícola.
Recordó que el Gobierno estatal no tiene facultades para otorgar concesiones de agua, atribución exclusiva de la Comisión Nacional del Agua.
Por ello, insistió en que quienes realizan extracciones sin autorización no enfrentan un trámite pendiente, sino una conducta que constituye una violación a la ley.
“La situación es delicada; solamente una minoría cuenta con concesiones y el resto obtiene agua de manera irregular”, concluyó el funcionario estatal.




