A nivel nacional el PRI está batallando para poder meter a su candidato presidencial en el ánimo de la gente.
Independientemente de que pudiera ser una persona preparada y capaz, como candidato no ha dado el salto, y si a eso le agregamos el enojo social que hay contra ese partido, las cosas se ponen complicadas.
Tras el debate, a José Antonio Meade no le fue mal, pero tampoco le fue muy bien que digamos. No fue contundente como para haber entrado en el ánimo del electorado.
Cierto, el número de indecisos creció, pero también la manera en cómo se dirigió Anaya le benefició mucho.
Faltan dos debates y dos meses de campaña, sin embargo, Meade no levanta como en el tricolor quisieran.
Según analistas, hay incluso, el plan de cambiar de candidato, sin embargo, se ve muy lejana esa posibilidad, pero el hecho de que estén preocupados, ya es de llamarse la atención.
El siguiente paso es apelar a lo que hagan sus candidatos a alcaldes en varias de las entidades en donde también renovarán los Ayuntamientos, además de lo que hagan los candidatos a las diputaciones y al senado.
También deberán trabajar más en lo que saben hacer, en lo que ellos inventaron: el trabajo en territorio y fortalecer su estructura.
Pero el asunto no quedará ahí.
¿Qué va a pasar con el PRI? ¿Antes de la elección pactará con algún candidato? ¿Con quién: con Anaya o con López Obrador? ¿Con quién les convendría más a ellos como partido, pero sobre todo a México como nación?
¿Y después? ¿Refundar al partido? ¿Modernizarlo y refrescar los liderazgos?
No creo que sea el fin de ese partido. Después de la derrota del 2006 lograron salir adelante, aunque, cierto, tenían más gubernaturas.
El PAN en el 2012 perdió casi todo. Y se logró recuperar.
El tricolor en Tamaulipas puede ganar más de lo que cree si se lo propone. El PRI no está del todo “muerto”, ganarán muchos espacios a nivel federal y ganarán varias diputaciones.
Pero… ¿qué pasará después con el PRI?
EN CORTO
UNO.- Echarle la culpa a un gobierno por la situación que se vive en Victoria, Tamaulipas y el país, me parece ocioso. Pero ya es tiempo de que dejen de hacerlo y formen un verdadero bloque contra la violencia.
DOS.- Creo que Ricardo Anaya podría ser un excelente presidente de México… pero no ahora, quizás dentro de seis años. En una de esas hasta dentro de 12. Me parece que López Obrador sería buen presidente, pero no ahora, sino hace 12 años.
TRES.- Por cierto, López Obrador que se dice juarista, invitó al papa Francisco a participar en un foro sobre seguridad en México. Benito Juárez, según la historia, fue un defensor, primero de la soberanía y después del Estado laico. AMLO deshonra la historia y el nombre del prócer mexicano y acrecienta su incongruencia
PREGUNTAS
¿Y los candidatos locales de Morena? ¿Y Américo cree que con el puro nombre va a ganar?
DIMES Y DIRETES
“Sería conveniente debatir cara a cara, él y yo solos”. Ricardo Anaya a AMLO. Pero no, señor panista, no todo es debatir.
“No, no, no. Puedo perder la cartera, es un ladrón”: AMLO a Anaya. Me sorprende su visión de estadista, señor López Obrador.
Políticos en la red: El Bronco (@JaimeRdzNL): “Cuando digo que voy a mocharle las manos al que robe no me refiero a cualquier persona, me refiero a los políticos y servidores públicos corruptos, que viven del pueblo y solamente hunden a este país”.
En Cinco Palabras: Los tamaulipecos también están indecisos.
PUNTO FINAL.- Fronemofobia.- Miedo a pensar. Ojalá el 1 de Julio no haya mucho fronemofobo.
Twitter: @Mauri_Zapata





