Luego de que décadas el PRI era amo y señor en las elecciones constitucionales, ayer fue su adiós de “Los Pinos”, debido a que el propio candidato del PRI a la presidencia de México, José Antonio Meade, dijo en conferencia de prensa que los resultados no le favorecían y que las tendencias eran para el “ya sabes quién”, Andrés Manuel López Obrador de la coalición “Juntos Haremos Historia” de los partidos MORENA, PES y el PT.
Por lo tanto, la presidencia de la República quedará en manos de este personaje que en la tercera ocasión que competía, gana la silla presidencial.
Aquí, no se conoce como perseverante, sino lo “terco” que fue, siguió insistiendo, hasta que hoy en este 2018, los votos le favorecen.
Por lo tanto y luego de este proceso electoral, donde hubo de todo como en la Botica. Habrá de cumplir con toda bola de promesas y sobre todo, las advertencias que hizo, no de la primera, ni la segunda, sino de la tercera vez que hizo en campaña. Habremos de conocer de qué está hecho este personaje que lo considero terco.
Se puede agradecer que el primero en decir que no le favorecían las tendencias fue al candidato del PRI, más tarde, lo hizo Ricardo Anaya Cortés del “Frente por México” y que es integrado por el PAN, PRD y PMC, donde indicada que las tendencias no le favorecían y que el ganador de esta contienda electoral era, Andrés Manuel López Obrador.
Esto que indica que a pesar de la unión de partidos políticos, hoy la realidad fue otra, la unión de MORENA, PES y PT, pudo más, no por esa alianza, sino más bien por la persona, el candidato y que final de cuentas la sociedad esta vez voto, por hartazgo nacional, donde el PRI, ni el PAN pudieron solucionar.
Como los bautizó él (López Obrador) el PRIAN, al decir que eran los mismos, hoy las cosas no fueron así. Esta vez, el tabasqueño, no sólo les gano a las coaliciones, sino llevo entre las patas al actual presidente, al títere de Enrique Peña Nieto. Este último, hace casi seis años, le ganó en las urnas.
Hoy la esperanza, está en que cumpla todo lo que dijo en sus campañas políticas, la gente votó por él por eso y esperemos que con el paso del tiempo, no vaya a sufrir eso que les da a todos los políticos una vez que consiguen el hueso y que se llama amnesia.
Por lo pronto, México luego de que por años vivió de un partido, llega a la presidencia, no una persona totalmente de izquierda, porque sus orígenes son priistas, pero su rudeza interna, lo llevó salirse de ese partido en Tabasco, de ahí se fue al PRD, donde ganó el Distrito Federal, para después dejar ese partido del Sol Azteca y formar el Partido MORENA, con quien comenzado hacer talacha, hasta llegar hoy a la presidencia de México.
Veremos en los próximos días, si también se lleva la mayoría en las Cámaras, tanto de diputados federales, como de senadores, porque es su objetivo, tener la mayoría absoluta, tal y como el PRI vivió por muchos años, donde hacía y deshacía en México. Esto es lo que hoy López Obrador busca en el país.
Sin embargo, también hay que decirlo y con conocimiento que las mayorías absolutas son buenas, pero también se consideran “denigrantes”. Sin embargo, el mismo lo dio en una de esas entrevistas que le realizaron que si no tenía (la mayoría en ambas cámaras” gobernaría por decreto; es decir haciendo un lado a los diputados y senadores federales porque según él es una facultad.
Por lo tanto, se le hizo a López Obrador, llegar a la silla presidencial que era su obsesión, porque ya había tomado protesta como presidente legítimo de México, hoy creo que esto saldrá sobrando. Lo que sí, es que es el adiós del PRI y también del PAN de los pinos.
El PAN sólo estuvo en dos sexenios; es decir de Vicente Fox y de Felipe Calderón, pero el PRI casi toda su vida. El último, fue este sujeto de marras de Peña Nieto que con sus casas blancas, la inseguridad y la corrupción, creo que empinó a sus propio partido tal y como lo hizo, Ernesto Zedillo Ponce en su tiempo.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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