Héctor Garza González en el apodo lleva la penitencia, por asociarse con un personaje de historietas de bolsillo, conocido en el bajo mundo de Morena, cómo ‘El Guasón’.
El apodo hace referencia a un pillo y supervillano de comic’s, que es enemigo y archirrival del Batman en las publicaciones de la editorial DC Comics.
Con dibujada sonrisa, el personaje, es un un payaso, un personaje oscuro, de doble cara y con muchos traumas.
El tristemente célebre Guasón Tamaulipeco, según sus detractores, tiene una personalidad parecida, sobre todo porque nunca superó el complejo de haber sido carga maletas de Alvaro Garza Cantú.
Años más tarde – con poquito poder en Morena- se volvió prepotente y arbitrario y eso acabó por cansar a su presumido amigo, Andrés Manuel López Obrador a quién quiso presionar para que se lo nombrara Super delegado y candidato a senador.
Pero López Obrador, -según allegados- lo exhibió y le dio un jalón de orejas muy rudo y desde entonces marcó su distancia, luego que el PEJE recibió múltiples quejas de Morenitas en contra de Héctor González a quien acusaban de prepotente y detallar muchos de sus atropellos.
-‘Ponte a trabajar, deja de andar ofertando candidaturas. El partido no es tuyo. No quiero que andes recorriendo el Estado. No te quiero cerca de mi comitiva’, aseguran que le dijo López Obrador.
Una vez ungido presidente y para sacar a Héctor Garza del Estado, de Tamaulipas dónde tanto daño causó en Morena, perjudicó al sector educativo, al ponerlo en la Oficialía Mayor de la SEP, pese a sus conocidas limitaciones.
-Así se se hacía en los viejos tiempos del PRI, dónde la basura política, la sacaban de la jugada con premios de consuelo-
El origen del enfriamiento en la relación AMLO-Guason, fue porque en 2016, Garza González, quien fue candidato a la gubernatura de Tamaulipas; ante AMLO y su gente se presumía como buen operador político, pero como es sabido, las mentiras tienen vida corta y sólo sacó para Morena, 32 mil 183 votos, o sea el 2.25% de la votación.
Morena hizo el ridículo y no pudo cumplir ese año, el objetivo que instruyó AMLO de hacer del partido una oposición competitiva en Tamaulipas.
Fue entonces que el PEJE, consciente que para ganar la Presidencia, requería de los votos del Norte, empezó a desplazar a el Guasón, y envió a operadores políticos mejor preparados y de sus confianzas a enderezar el barco.
Pese al descalabro, en 2018, Héctor Garza, se jactaba que tenía la candidatura al senado en la bolsa.
Pero al crecer el proyecto Lopezobradorista, El Guasón, no logró ni la candidatura al senado, ni siquiera una diputación federal por un distrito de Reynosa… El peje, lo tenía bien medido cómo un político de historietas y perdedor.
Fue así, que personajes como Américo Villarrea, Heriberto Garza Cantú Deandar y José Ramón Gómez Leal, conocido como JR. Empezaron a ocupar espacios en Morena.
Héctor Garza, al sentirse desplazado, se le acabó por un tiempo la arrogancia, hizo su berrinche y se volvió en detractor de café de AMLO y su gente.
Pero, el Peje, cómo hizo suya la conseja de su idolatrado Benito Juárez, para ‘los amigos Justicia y Gracia’, le dio ‘hueso’ en la SEP.
Pero, Héctor Garza lejos de comprender el mensaje, desafía al Presidente ya que sin su apoyo y descuidando su chamba, se anda placeando por el Estado con la ambición insana de ser gobernador, siempre acompañado de un puñado de rémoras que tienen fama de pillos , que solo cumplen el papel de engordarle el ego y de bufones.
Son pocos los tamaulipecos que toman en serio, las ambiciones de éste político de caricatura.
Quién puede confiar en alguien que tiene como mote ‘El Guasón’?
El colectivo, siempre asocia a este personaje de comic’s, cómo un pillo, trastornado.
Si le apodaran Batman, sería otra cosa…






