La buena: Ya arreglaron los motores de una de las estaciones de bombeo.
La mala: Ahora se descompuso la de otra subestación.
La peor: Sigue sin haber agua en la mayor parte de la ciudad.
La pésima: No hay responsables.
Así termina la semana Ciudad Victoria. Continúa la crisis por la falta de agua, la gente está muy molesta y las autoridades hablan mucho y no dicen nada.
Ahora resulta que se trata de un sabotaje al trabajo del gerente de la Comapa, Humberto Calderón Zúñiga.
No se descarta. Ya son muchas casualidades.
Lo cierto es que se necesita tener mucho talento para planear una idea tan absurda y estúpida, es decir, de mandar a descomponer las máquinas para desestabilizar la chamba del Calderón.
¿Quién estaría interesado en hacerlo y quién podría tener acceso a esos lugares o a los empleados para que hagan quedar mal a su jefe?
Insisto, no se descarta. Pero se necesitaría tener dos dedos de frente para saber que es una idea torpe y descarada.
Lo cierto es que hay muchas situaciones que nos ponen a pensar que las cosas no se están haciendo bien. Que las autoridades municipales han mostrado ineficiencia, pero, sobre todo, su inexperiencia en el terreno político.
No han mostrado eficacia e inteligencia para saber manejar una crisis y han caído en muchas torpezas.
Por ejemplo, ¿quién y por qué filtraron el video donde se muestra el momento de la fuga de agua en “La Normal”? Sólo tuvieron acceso a ese lugar y a ese momento, la misma gente de la Comapa.
Muchos empleados aseguraron que eso pasaba por haber corrido a la gente que sí sabía y tenía experiencia en el mantenimiento de las bombas.
En ese sentido Humberto Calderón salió a “desmentir” esa posibilidad al asegurar que había empleados con 25 o 30 años de experiencia, sin embargo, en el video se ve que son personas que rondan entre los 30 años, pero de edad, así que esa tesis de la experiencia quedó sepultada.
Para salir del paso, dijeron que en cuestión de horas estaría resuelto el problema. Ya es jueves y siguen muchas colonias sin agua.
Luego se descompuso otra bomba u otro motor. Emiten un comunicado por la noche y citan a una rueda de prensa al día siguiente en donde dijeron exactamente lo mismo que decía el boletín y esquivaron los cuestionamientos de los representantes de los medios.
El alcalde evade las preguntas y no sabe qué decir.
La conductora Denisse Romero lo entrevistó por teléfono al aire durante su telediario y el edil sólo se la pasó cantinfleando y culpando al pasado de todo lo que sucede.
En la víspera, Xico fue al Congreso del Estado a un evento y evadió a los reporteros que le preguntaban al respecto con su ya clásico “ahorita”.
Lo que es un hecho es que hay más irritación social que soluciones.
Que hay más memes sobre el tema en la red que declaraciones coherentes.
Que hay más burlas que agua… y eso sí es grave.
Estamos en una crisis y no hay quien ayude a Victoria.
Las autoridades estatales están enfocadas en el tema de Reynosa (que también lo merece), pero a la Capital no le han dedicado ni siquiera un tuit.
Victoria está abandonada.
Victoria está en crisis social y de ingobernabilidad.
El asunto puede o no ser complot, pero en caso de que sí lo sea, ¿qué culpa tiene la población?
Lo malo de todo, es que la sociedad no se organiza, es apática y apenas unos cuantos llegan a manifestarse.
Nadie se anima a organizar una protesta seria que exija a las autoridades a hacer su trabajo.
Caray, ¡pobre ciudad!
EN CINCO PALABRAS.- Si no puede, que renuncie.
PUNTO FINAL.- Las palabras más sinceras, son los hechos.
Twitter: @mauri_Zapata




