Entramos de lleno a esta sección semanal de Punto por Punto denominada “carta a…”.
En esta ocasión se la escribimos a los próximos diputados locales de Tamaulipas que habrán de ejercer el cargo a partir del uno de octubre.
Si bien, aún falta por conformarse lo que será la LXIV legislatura estatal debido a que los pluris siguen en “veremos”, decidimos prudente mandarles esta misiva, toda vez que ya muchos comenzaron con su capacitación para asumir la curul.
La carta va dirigida, por lo pronto a 26 de ellos, es decir, los que ya tienen su lugar asegurado. Los restantes diez son de la lista de la vía de representación proporcional, es decir, del número dos para debajo de lo que serán las bancadas de Morena y PRI, ya que la PAN, MC y los número uno de los dos primeros partidos ya la tienen segura.
Estimados (futuros) diputados locales de Tamaulipas; de todos los partidos, de todas las fracciones parlamentarias:
En octubre inicia su gestión parlamentaria al ponerse en marcha el primer periodo ordinario de sesiones de su primer año de ejercicio parlamentario; rendirán protesta y asumirán su curul.
A nombre de los ciudadanos a los que supuestamente representarán les pedimos que trabajen, que trabajen bien, que trabajen no sólo por su partido, también para nosotros.
Les pedimos que se dejen de grillas baratas; de debates estériles; de dimes y diretes que no los llevarán a nada.
Queremos que no hagan teatro, sino que legislen. Que no hagan circo, sino que discutan y logren ponerse de acuerdo. Que no confundan el espectáculo barato con el debate de ideas.
No queremos que midan fuerzas a ver quién es más poderoso o quién tiene más dedos para oprimir el botón rojo, verde o amarillo según les convenga.
No queremos ver quién grita más o habla más.
¡No! Lo que la ciudadanía quiere es trabaja serio y responsable. Trabajo que beneficie a través de leyes, reformas y decretos a todos, no solamente a unos cuantos.
La ciudadanía pide, que digo pide, exige que antes de pensar en su jefe político (sea el caso que sea) piensen en ellos, es decir, en el pueblo, que al final de cuentas es a quien le deben rendir cuentas y que gracias a ellos, a través de su voto, llegaron a donde van a estar.
Que no solo vayan a calentar una curul y aprieten el botón según les dicte su líder parlamentario, sino que apliquen su propio criterio y vean el beneficio de sus representados.
Que analicen bien las iniciativas que van a ingresar y que las estudien bien antes de aprobarlas o desecharlas.
Que si hay un documento interesante y que favorezca a todos, lo aprueben sin fijarse quien lo propuso y no lo desechen sólo porque venga de sus adversarios políticos.
La gente quiere que discutan, sí, pero que no se peleen. Que debatan, sí, pero no se agredan. Que logren ponerse de acuerdo. Que lo hagan por el bien de Tamaulipas.
Sabemos que quienes serán sus antecesores, hicieron un trabajo regular, en donde sacaron reformas importantes, pero también que hubo aquellos documentos irrelevantes, o de beneficio al sistema.
Ahora ya es tiempo de ponerse a trabajar y de buscar reformas, leyes y decretos que prometieron en campaña a fin de darle una mejor calidad de vida a sus representados.
No nos queda otra más que desearles éxito en su encomienda.
Pero trabajen por el bien de todos… ¡por favor!
EN CINCO PALABRAS.- Esta será su última oportunidad.
PUNTO FINAL.- “La política es la segunda profesión más antigua de la historia. A veces creo que se parece mucho a la primera”: Rubén Darío.
Twitter: @Mauri_Zapata





