Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Nuevo León abrió un nuevo frente de conflicto de agua con Tamaulipas, al asegurar que no habrá trasvase de agua de la Presa el Cuchillo a la Marte R. Gómez.
El pronunciamiento fue hecho por el Director General del Servicio de Agua y Drenaje de Monterrey (SAyDM) al señalar que Nuevo León mantendrá el agua para su uso.
Para Carlos Hinojosa Hinojosa, Presidente del Módulo III-2 Marte R. Gómez del Distrito de Riego (DDR) 026, el funcionario forma parte de una paraestatal y ha mostrado un desconocimiento absoluto de que la autoridad única en materia de aguas nacionales es la Conagua.
Consideró entonces que las autoridades en Tamaulipas deben hacer un pronunciamiento para frenar cualquier intento de inconformidad o enfrentamiento entre productores.
“Es un pronunciamiento sin valor alguno, propio de una persona inepta que confunde el acuerdo de noviembre de 1996 con el reglamento para la distribución del agua de la cuenca del Río San Juan”.
Dijo que el SAyDM (no el gobierno de NL) se está apropiando de una autoridad que no le corresponde, esgrime un acuerdo totalmente incumplido y emite un acto de autoridad sobre la operación del conjunto de presas del Río San Juan, que es intolerable”.
Por su parte Raúl Quiroga Álvarez, ex Director de Distritos y Unidades de Riego de la Comisión Estatal del Agua en Tamaulipas, recordó que la demanda actual de agua de Monterrey y su zona Metropolitana es 479 millones de metros cúbicos, la que debería ser cubierta por las presas cerro Prieto y La Boca, así como de los pozos y galerías filtrantes del acuífero.
El Cuchillo, dice, será complementario, como se acordó en el citado acuerdo de 1996, por lo que las exigencias de los usuarios son válidas al exigir un pronunciamiento de la Conagua al respecto.
Mencionó que Chihuahua ya hizo lo que quiso con las aguas del Río Conchos que pertenecían a EU y al Distrito de Riego 025, ahora sucede lo mismo en el Río San Juan.
En ambas cuencas, “nuestros usuarios (Ríos Bravo y San Juan) están en la parte baja del 026, por lo que requieren una autoridad federal fuerte, que ponga orden y no permita injerencias que ponen en entredicho su competencia y su autoridad”.






