Bien dice el refrán que cuando tienen la cola de paja, no te arrimes a la lumbre; este pareciera ser en el fondo lo que anima a no pocos gobernadores como ocurrió recientemente con los mandatarios de Jalisco Enrique Alfaro y Javier Corral de Chihuahua a deslindarse ó mantenerse a raya , como testigos de palo de la ofensiva del gobierno federal, por consolidar una dictadura, sin contrapesos, pero sobre todo; sin ‘gobernadores virreyes’.
Y en la dialéctica radical del gobierno obrerista, no hay medianías, cómo lo sentenció el Presidente.
“No hay para donde hacerse; o se está por la transformación; ó se está, en contra de la transformación del país”, dicho en plata limpia; esta frase acuñada, de manera cruda es interpretada cómo; ‘Conmigo, o contra mí’. La cual ha sido replicada por dictadores de no muy buena reputación histórica, entre ellos por ; Adolfo Hitler, Francisco Franco, Fidel Castro, Muamar Gadafi, Hugo Chávez y el más reciente Nicolás Maduro.
Y para afianzar la radical postura en el discurso, es el uso intimidante contra los adversarios de la UIF ( Unidad de Inteligencia Financiera), de la FGR ( Fiscalía General de la República) y de la Guardia Nacional, cómo se ha visto en esta administración federal. Dónde se ha acuñado, la frase que le atribuyen a Benito Juárez.
‘Para los amigos justicia y gracia; para los enemigos la ley a secas”.
Bajo esa premisa, se entiende porque los gobernadores mayoritariamente los del PRI han sido permisivos…y hasta cómplices en el ostracismo de su condición de partido morralla, de todo lo que está pasando y se está haciendo desde el poder.
Y el origen, por lo que ahora que existe una ofensiva contra un gobernador Panista como Cabeza de Vaca. Se está rompiendo la Alianza federalista integrada principalmente por mandatarios del PAN, lo que sin duda traerá consecuencias al quedar diezmar la Alianza como contrapeso para el poder presidencial.
Es a ojos vistos que existe un premeditado interés por crear ‘cajas chinas’ para desviar la atención de los graves problemas que enfrenta el país; por la pandemia, por crisis económica, violencia, reforma eléctrica y sobre todo por el interés electorero por afianzar a Morena y al poder del presidente en las elecciones de éste año.
Por qué esperar a los tiempos electorales, para iniciar un proceso de desafuero contra un gobernador adversario, si presuntamente los delitos que se le imputan son investigados desde hace mucho tiempo por la FGR?
Y pese a la gravedad de las acusaciones, oficialmente la fiscalía no ha entregado a detalle los elementos que tiene para iniciar este procedimiento. Todo se ha hecho a través de presuntas filtraciones, lo que ha permitido un juicio público contra el gobernador adversario, cómo lo ha insinuado el presidente.
Es innegable que el país vive tiempos de fanatismo, polarización, demagogia, incertidumbre y sobre todo de inseguridad, por lo que es imprudente combatir el fuego con gasolina.
Ojalá que exista en la población la prudencia que no se ve en el gobierno.






