La tarea de gobernar, no puede basarse en ocurrencias, en estados de ánimo o peor aún, en caprichos y decisiones que tienen su origen en el estómago y no en la planeación y estrategia, por ello se debe razonar el voto y apoyar a los candidatos y partidos que impulsen un plan de gobierno a futuro.
Al margen de colores partidistas, en ese sentido la candidata panista a la alcaldía Pilar Gómez ha hecho de su proyecto de gobierno municipal una bandera y estrategia para meterse en el ánimo ciudadano.
Debe estar consciente de su reto, por las feas experiencias que han tenido los victorenses al apoyar a personajes pintorescos, de uñas largas o incompetentes que han llegado a la silla municipal respaldados por partidos otrora invencibles y otros engañabobos que con el cuento de ser aliados de un pueblo; han encabezado gobiernos rapaces, incompetentes, indolentes y en extremos crueles con la ciudadanía.
Es indudable que Victoria requiere una administración que se preocupe a largo plazo por el futuro de la ciudad; que no sea un gobierno a tres años, para resolver la crisis de infraestructura y falta de agua que se arrastran desde hace varios trienios.
En el terreno de las campañas políticas lejos de las propuestas, la mayoría de los candidatos se han dedicado a la descalificación, al golpe bajo de los adversarios punteros.
No han reparado que en el ánimo de la ciudadanía está más el agobio por resolver sus problemas más cercanos que en atizar divisiones, o enconos como lo ha hecho el gobierno federal desde que López Obrador asumió el poder.
Por ello, no se debe perder de vista que aunado a la propuesta de su gobierno futurista, la candidata panista, se ha rodeado de personas con experiencia y de investigadores que comparten sus experiencias de los proyectos que han materializado en materia de desarrollo urbano en otras partes del país .
Victoria ya no es como despectivamente se le conocía’ Vicky Ranch’, o’ la ciudad de las Cotorras’, cómo para tener alcaldes ramplones, mercachifles o padrotes de la política.
Se debe tomar en cuenta que la capital del Estado cuenta con más de 350 mil habitantes, por lo que requiere un gobierno sin improvisaciones, ni gobernantes que tomen decisiones sobre las rodillas, o lo peor aún tarugos con iniciativa.
En estas condiciones ya no hay espacio para las visiones pueblerinas de la ciudad o peor aún; en desperdiciar más el tiempo en gobiernos que fueron desechados por su estigma por mandatarios corruptos, o peor aún; incompetentes y ocurrentes.
Bajo esas condiciones, en las nuevas condiciones de hoy; los gobernantes se deben arropar con los que saben, en los que dan resultados de ahí que se debe tomar en cuenta cómo el gobierno municipal del Pan en la administración de Pilar Gómez en forma virtual se ha reunido con miembros de la Academia Internacional de Ciencias Político Administrativas y Estudios de Futuro, de donde se sacaron experiencias y conocimientos para sacar modelos y estrategias a futuro.
De dónde seguramente sacó experiencias y conocimientos para ofrecer una propuesta concreta para empujar el desarrollo de Victoria, sin la improvisación del pasado. Pero sobre todo con el ánimo de atender las carencias en infraestructura y servicios que se han heredado como una visión de Victoria como pueblo chico.






