A una semana de que concluyan las campañas electorales, los diputados de Morena en el Congreso del Estado, convirtieron la tribuna legislativa en instrumento para el desahogo de frustraciones, conflictos personales y cobro de venganzas.
Poco les importo que con ello confirmaran lo que es un secreto público: que Morena está pulverizado en Tamaulipas.
Durante la sesión ordinaria del Pleno Legislativo, la diputada Edna Rivera López, se le fue con todo a su coordinador, Ulises Martínez Trejo, a quien lo menos que le dijo es corrupto y de doble moral.
Lo acusó de violentar los principios del partido, sobre todo el de no traicionaras, porque se ha convertido en un diputado más del PAN. Le exigió renunciar a la coordinación de la bancada y le advirtió que lo acusará ante la Comisión de Justicia y Honor del CEN de Morena.
Martínez Trejo se defendió. Le dijo que los corruptos son Mario Delgado y Erasmo González porque vendieron las candidaturas, y le aseguró que quien tiene doble moral es ella, porque cuando era coordinadora ofreció 200 mil a cada diputado de Morena para que votaran a favor de autorizarle un crédito por 4, 600 millones de pesos al Gobierno del Estado.
“El diputado Eliud Almaguer Aldape tiene el audio de esa conversación. Lástima que haya perdido su celular” señaló.
El tono de los ataques entre los morenistas no decreció. Almaguer Aldape exigió a su coordinador que no lo meta, “en su morral de los audios”, mientras que la matamorense, Leticia Sánchez Guillermo, le reclamó a Rivera que no la llame traidora.
Total, que los diputados de Morena se robaron el show parlamentario y lo único que consiguieron fue agrandar la brecha de la división interna, lo cual por supuesto es más grave porque sucede en la víspera de la elección del seis de junio. Quedó claro que tienen el enemigo adentro.
Por supuesto que los más gustosos eran los diputados del PAN.
“Tomalaaaa”, festejó Francisco Garza de Coss, cuando Martínez Trejo reveló el presunto ofrecimiento de los 200 mil pesos por voto, y otro legislador blanquiazul les recomendó a gritos, desde su curul, que “mejor se vayan a la lucha libre”.
Pero para ellos también tuvo Rivera López. Les llevó a tribuna el asunto del desafuero del gobernador, y así abrió otro frente de debate.
Sin embargo, el discurso de la tampiqueña fue el mismo de siempre por lo que fue presa fácil para los panistas.
Tres legisladores del PAN fueron los encargados de cerrarle el paso. Francisco Javier Garza de Coss, le advirtió que “le guste o no le guste, el gobernador tiene fuero”.
El neolaredense, Félix, “El Moyo”, Fernando García Aguiar, continuó: “Una vez más se pretende confundir a los tamaulipecos. Tamaulipas no solo tiene gobernador, tiene mucho gobernador”.
Pero fue el suplente de Arturo Soto, Alfredo Vanzzini Aguiñag, el que expuso las mejores armas argumentativas.
“El máximo intérprete de la Constitución es la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y uno de sus miembros ya dijo que el gobernador tiene fuero. Así que deje de querer jugar a interpretar la Constitución. Ni usted ni yo somos intérpretes de la Carta Magna. Le exijo que deje de confundir a los tamaulipecos” reclamó.
EL RESTO.
VA CON TODO. – Por cierto, el diputado de Morena, Rigoberto Ramos Ordoñez, no quita el dedo del renglón en su lucha por descarrilar la candidatura de Carlos Peña Ortiz por la alcaldía de Reynosa.
El empresario reynosense está convencido de que la candidatura era suya pero la alcaldesa Maki Esther Ortiz Domínguez, pagó por ella a Mario Delgado, el dirigente nacional de Morena, para que se la entregara a su hijo.
Este miércoles, Ramos subió a tribuna para denunciar corrupción en el programa de obra pública del municipio de Reynosa.
“Por eso Maki quiere seguir en el poder, a través de su hijo, para encubrir sus raterías” acusó.
El hecho deja evidentes dos cosas: una, que Ramos no supera lo que el llama robo de la candidatura; y dos, que enfocará sus baterías hacia la alcaldesa reynosense por considerar que fue quien estuvo atrás del despojo.
ASI ANDAN LAS COSAS.






