Una vez que ha pasado la euforia por triunfo electoral, los alcaldes que ganaron las elecciones en Tamaulipas principalmente de MORENA y del PRI, tienen una mortificación que justificadamente les quita el sueño
¿Cómo van a recibir los ayuntamientos a partir de Octubre?.
Es un secreto a voces entre los ediles electos, que existe esa preocupación anticipada y por ello el ánimo de pedir cuentas aún antes que terminen las administraciones salientes, para que se atiendan los rezagos; se aclaren las denuncias sobre desvíos y subterfugios que se han utilizado para heredar municipios devastados y saqueados, con rezago en servicios, con pasivos y pocos centavos en las arcas.
En Tamaulipas, donde Morena ganó 11 alcaldías, entre ellas, nueve que le quitó al PAN como: Altamira, Ciudad Madero, Gustavo Díaz Ordaz, Matamoros, Nuevo Laredo, Río Bravo, Soto la Marina, Valle Hermoso y Victoria.
Se reeligieron alcaldes de MORENA en Matamoros con Mario Alberto López Hernández y Madero, con Adrián Oseguera Kernion, como también se reeligió la priista Iracema Albeza Peña Ramírez en Guerrero, crece el desazón porque temen haber ganado ‘la rifa del tigre’.
Por ello, la misma sensación tienen los ediles del PRI que ganaron la elección en los municipios de Abasolo, Güémez y Jiménez, y el alcalde electo independiente, José Luis Gallardo Flores.
Y aunque, Morena, tendría mayoría en el Congreso luego de ganar 16 de los 22 distritos electorales, para presionar a los alcaldes salientes, para que completen las cuentas que salgan mochas, esto, no evitaría que los ediles entrantes reciban las alcaldías convertidas en auténticas ‘papas calientes’, sobre todo, por el hecho que no saben si habrá dinero para cerrar el año y atender los servicios esenciales, pago de nóminas y sobre todo de aguinaldos, donde existen antecedentes de ayuntamientos que se recibieron virtualmente quebrados.
Existen auténticas joyas de la corona, de ayuntamientos que se heredan maltrechos, con deficiencias graves en servicios y sospechosismos, por desvíos que no se aclararon, como ocurre en Victoria, dónde seguramente la alcaldesa Pilar Gómez, no va a querer cargar con los desvíos que se le achacan al depuesto edil, Xicoténcatl González Uresti, quien a pesar de haber recibido protección política del PAN, ahora , tiene que rendir cuentas por las denuncias que existen en su contra ante la ASE y ante la fiscalía anticorrupción, por lo presuntos malos manejos que se reflejaron por dejar a la ciudad como ‘queso gruyere’, lleno de hoyos por tantos baches, en servicios públicos y en la bolsa de los centavos.
El rezago fue de tal magnitud que ni con el apoyo del gobierno estatal, se han logrado atender todas las deficiencias que existen en la capital del Estado, donde faltan camiones recolectores de basura; vehículos para atender áreas prioritarias, como tránsito, servicios públicos, bomberos, entre otros.
Una circunstancia similar o peor, se denuncia en otras administraciones municipales que hasta primeros de Octubre gobierna el PAN, partido que sólo logró la reelección de dos ediles; Jesús Antonio Nader Nasrallah en Tampico y Ofelia Noemy González Márquez en Xicoténcatl.
Por ello, entre los ediles que están por estrenarse al frente de los ayuntamiento se cocina la exigencia de pedir cuentas, anticipadas.
Porque bien lo advierte el dicho popular…que dice; tanta culpa tiene aquel que mata, cómo el que ayuda a esconder el muerto.






