Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La Sección 30 del SNTE, recorrerá a partir de este lunes, las escuelas públicas de educación básica para conocer con exactitud las condiciones en las que se encuentran y reportar a las autoridades municipal, estatal o federal las necesidades de infraestructura y servicios en el regreso a clases.
José Rigoberto Guevara Vázquez, Secretario General de la Sección, informó que estos recorridos se harán dentro de la Jornada Nacional en Apoyo al Regreso Seguro a las Escuelas y una prioridad es confirmar que las escuelas tengan el servicio de agua potable.
“Ante una pandemia que ya nos ha quitado casi año y medio de actividades escolares, tenemos que lograr que las escuelas sean espacios seguros para la comunidad educativa, donde la posibilidad de contagio sea menor y la integridad de los alumnos esté a salvo”, expuso Guevara Vázquez.
Dijo que “llegó el momento de un regreso responsable y realista”, y recordó que esta misma postura fue expuesta por el dirigente nacional quien se reunió con los Órganos Nacionales de Gobierno del SNTE y los Secretarios Generales de las secciones sindicales de todo el país, este fin de semana.
El Secretario General de la sección 30 del SNTE en Tamaulipas, dijo que estas jornadas fueron aprobadas por unanimidad y con ello, contribuir a que, en el regreso a clases presenciales, “las escuelas sean espacios seguros, más seguros incluso que muchos otros que hoy permanecen abiertos”.
El SNTE decidió “respaldar la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador para volver a las aulas con orden y responsabilidad, de acuerdo con las condiciones prevalecientes, para reemprender su tarea educativa y contribuir, como siempre, al desarrollo de la nación”, como lo dijo nuestro líder del SNTE nacional.
Rigoberto Guevara, consideró que de seguir en el confinamiento, los daños serían enormes para los alumnos, pues no sólo está en juego su formación y desarrollo educativo, también su salud y estabilidad emocional y mental”, como lo señaló el líder nacional.
En consecuencia, explicó, necesitamos reducir el estrés y la ansiedad que provoca el confinamiento, así como disminuir los riesgos de la pérdida de aprendizajes y acortar las brechas educativas que agravan fenómenos como la pobreza, desigualdad, exclusión y violencia social.






