Aceptémoslo: nos volvieron a engañar. La Capital de Tamaulipas seguirá padeciendo el mote de, “Vicky Ranch”, porque en el 2022 no habrá recursos presupuestales para sacarla del atraso en que la han sumido las malas administraciones municipales que ha padecido.
Si en algún momento llegamos a pensar que, darle el voto a un alcalde morenista ampliaría las posibilidades de que, desde el gobierno lopezobradorista llegaran los recursos económicos para resolver urgencias, como la de la segunda línea del acueducto y la del bacheo de las destrozadas calles, lamentó decirle que, nos equivocamos.
No hay en el proyecto de presupuesto del 2022 para Tamaulipas, recursos destinados a la construcción del nuevo acueducto. Los cálculos expertos dicen que esa obra requerirá en promedio mil 500 millones de pesos, pero solo se tienen previstos alrededor de 172 millones de pesos para obras hidráulicas en todo el estado.
Del bacheo, ni hablemos.
Pero, ¿sabe qué es lo que más duele o molesta? que, durante la etapa de campaña de la pasada elección local, los candidatos, incluido el actual alcalde, Eduardo Gattás Báez, se cansaron de promoverse como los salvadores de la ciudad y del municipio.
“Con nosotros Victoria se va a transformar”, “Vamos a realizar la segunda línea del acueducto “Guadalupe Victoria”, para que los victorenses no sigan padeciendo de sed”, fueron promesas recurrentes en los mítines.
Obviamente mentían, porque sabían perfectamente que para cumplir ese ofrecimiento se requería de presupuesto extraordinario. Eso es lo que ofende, que sabiendo de la situación nos ofrecieran algo que no iban a cumplir.
Bajo ese escenario, la capital del estado seguirá sumida en el atraso.
La única opción de que detone la economía victorense, y que la Capital consiga el desarrollo que merece, es atrayendo inversionistas que generen empleos suficientes y bien pagados.
Sin embargo, eso es imposible mientras la autoridad municipal y la estatal sean incapaces de garantizar el agua, el principal insumo para la industria.
Obviamente la solución es la segunda línea del acueducto, pero como le he dicho, al menos el año próximo no se construirá.
Habrá quienes digan que apenas ha transcurrido poco más de un mes de la nueva administración municipal, y que deberíamos darle más tiempo para que muestre resultados.
Sin embargo, no se requieren dotes de adivino para anticipar que la suerte está echada para Victoria. Miles de familias seguirán padeciendo la pesadilla del desabasto de agua en sus tomas domiciliarias.
Tampoco habrá dinero para rehabilitar las calles. La única posibilidad de darle una manita de gato a algunas arterias, dependerá de la benevolencia que muestre Petróleos Mexicanos (Pemex), regalándonos asfalto.
En suma, la capital de Tamaulipas seguirá siendo de las más feas de México, o quizás la más fea de todas.
Una remota posibilidad de que Victoria reciba recursos presupuestales extraordinarios, es que desde el Gobierno del Estado se sensibilicen en el tema, pero jamás lo harán porque sería como ayudarle a la administración morenista a que se luzca ante los victorenses.
EL RESTO.
INSENSIBILES. – Está por iniciar la Feria Tamaulipas en Ciudad Victoria. El hecho es novedoso y llamativo para la sociedad porque en 2020 el evento se suspendió a causa del Covid-19.
Sin embargo, el costo de la entrada, y el hecho de que se vaya a cobrar el estacionamiento, muestra la insensibilidad gubernamental para con una población que ha sido duramente golpeada en su economía por la pandemia.
Para muchas familias los costos de esa diversión que representa la Feria están muy alejados de sus posibilidades económicas.
¿Así quieren ganar la próxima elección por la gubernatura?
ASI ANDAN LAS COSAS.






