PATERNIDAD DEL VETO. – En medio de los debates estridentes que se dieron en el pleno legislativo con el desahogo de los vetos del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, los diputados panistas estuvieron “coucheados” desde alguna oficina del Gobierno del Estado, vía WhatsApp o llamadas telefónicas.
Ahora se sabe que, al otro lado de la línea telefónica siempre estuvo Abelardo Perales Meléndez, el coordinador jurídico del Gobierno del estado y asesor principal del gobernador.
El exdiputado federal y alguna vez aspirante a la alcaldía de Victoria, es el “padre” de los 7 vetos con que el mandatario estatal ha rechazado igual número de decretos legislativos. En su oficina de la Torre Bicentenario se construyeron los recursos legales para ponerle un dique a los decretos morenistas que la bancada del PAN no pudo frenar.
Desde allá estuvo dando indicaciones a los diputados del partido blanquiazul para saber qué hacer ante los “toritos” que les ponían en tribuna sus pares de Morena.
Nos dicen, sin embargo, que ha sido tanta la presión a Don Abelardo, que está a punto de tirar la toalla.
FALTA DE COSTUMBRE. – Por cierto, para el coordinador de la bancada de Morena en el Congreso del Estado, Félix, “El Moyo”, Fernando García Aguiar, los hechos bochornosos protagonizados por panistas y morenistas en las recientes sesiones del Pleno Legislativo, pero particularmente en la del 21 de enero, “es algo común”.
Dice que no hay porque asombrarse, ni asustarse, porque esos son hechos recurrentes en la Cámara de Diputados, donde los enfrentamientos con insultos, gritos y tomas de tribuna, ocurren muy seguido en las sesiones.
“Es una libertad. Es parte del debate parlamentario. Lo que sucede es que en Tamaulipas no estamos acostumbrados a este tipo de situaciones” refirió este martes, cuando los periodistas le preguntaron si con ello no se desprestigia más la figura del diputado.
Sin embargo, contra lo que diga el exagente de la Policía Ministerial del Estado y hoy diputado estrella del PAN, su argumento parte de una premisa falsa, porque la violencia verbal o física no es obligada en el debate parlamentario.
Bien es sabido que cuando alguien se ve obligado al uso de recursos como el insulto o la toma de la tribuna, es porque su capacidad argumentativa está muy limitada. Lo que no puede lograr con argumentos lo quiere conseguir a base de ofensas y reclamos.
El problema es que, todavía le quedan dos años y ocho meses a la legislatura, y ni a panistas ni morenistas se les ven ganas de guardar compostura. Y menos cuando está en puerta la elección por la gubernatura, en la que unos y otros ya se anticipan como ganadores.
DESCUIDO COSTOSO. – En la guerra por los votos para la gubernatura, el gobierno panista sigue descuidando los miles de sufragios que representa la burocracia estatal.
El tiempo se acorta y la administración de Francisco García Cabeza de Vaca, nada más no hace nada para sanar las heridas que a lo largo de cinco años le ha causado a la plantilla laboral.
Lo peor de todo para los intereses del PAN, y sus aliados el PRI y PRD, es que Morena está aprovechando esa coyuntura para ir penetrando en el ánimo de los burócratas.
En algunas secretarias ya están operando algunos morenistas, ofreciendo a la base trabajadora un mejor futuro con un eventual gobierno guinda.
Si se toma en cuenta de que el resentimiento contra el gobierno cabecista es mayúsculo, los operadores políticos de Morena se las están viendo facilito para avanzar en su tarea.
Cómo no van a dejarse seducir los burócratas si llevan un lustro en que no reciben un aumento en salarios y prestaciones.
De ese tamaño es el maltrato del patrón gobierno hacia sus trabajadores.
ASI ANDAN LAS COSAS.





