VUELVE LA PESADILLA. – La ola de narcoviolencia en la frontera, particularmente en Reynosa y la región ribereña, está imparable.
La pesadilla ida desde hace al menos cinco años, está de regreso.
Hoy las calles de la ciudad de origen del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, vuelven a ser escenario de persecuciones y enfrentamientos de delincuentes con policías.
También regresaron a la cotidianidad de los reynosenses los
bloqueos de avenidas y carreteras con camiones y tráileres incendiados. La novedad, si acaso, es la nueva estrategia de los grupos criminales: destruir las cámaras de videovigilancia, con vehículos pesados que estrellan contra los postes que las sostienen.
Resulta inevitable que haya miedo de nuevo entre la población.
Sigue flotando en el aire una pregunta, que nadie sabe responder: ¿Por qué resurgió la violencia?
Aquí planteamos recientemente una hipótesis: se trata de un hecho inducido deliberadamente.
Dos pueden ser los propósitos de provocar un escenario de violencia como el que impera en la frontera.
Una: hacerle ver a los electores lo que sucederá si pierde el PAN la gubernatura, sobre todo porque el actual gobierno presume como suyo el sometimiento de la inseguridad pública que había antes del 2016; u otra: que hay quienes quieren “calentar” el estado para dejar al gobierno cabecista sin ese trofeo que tanto cacarea, de que gracias a él Tamaulipas es una de las entidades más seguras.
Cualquiera que sea la respuesta, las consecuencias las estamos pagando, como siempre, los ciudadanos.
Lo peor es que, esa ola de violencia desatada en Reynosa y municipios aledaños, va para largo. Si acaso parará hasta después de la elección del cinco de junio.
NUEVOS MILLONARIOS. – En la Secretaría de Salud estatal, que tutela la doctora, Gloria Molina Gamboa, muchos de los funcionarios terminarán la administración estatal como nuevos millonarios tamaulipecos.
Hay, por ejemplo, algunos subsecretarios que no son capaces de ocultar esa repentina riqueza. Hace menos de tres años eran apenas titulares de alguna dirección en el Congreso del Estado, o en otras secretarías del gobierno estatal, con modestos sueldos.
Hoy, sin embargo, figuran casi como magnates. Son propietarios de costosas residencias, ranchos y vehículos de lujo. Su tren de vida los delata.
Algo parecido a lo que sucede en la Secretaría de Seguridad Pública. Ahí hasta empleados menores se han convertido en nuevos adinerados. Las áreas administrativas, sobre todo aquellas responsables de la adquisición de patrullas, equipo y combustible, son las principales generadoras de nuevos ricachones.
Llama la atención que, teniendo el control del Congreso del Estado, Morena no haya enfocado su lucha anticorrupción, hacia ambas secretarías. Ya se tardaron los diputados del partido guinda.
DESCONFIANZA INEVITABLE. – Por más que la Fiscalía de Justicia de Tamaulipas insista que el exdiputado de San Luis Potosí, Pedro César Carrizales Becerra, “El Mijis”, murió en un accidente automovilístico sobre la carretera ribereña, hay un mundo de desconfianza sobre el caso.
Ni la familia, ni los amigos y seguidores del activista fallecido están muy convencidos de la versión oficial que enfatiza, a través un comunicado, que no hay indicios de una agresión criminal.
Por el momento no han fijado una postura sobre el dictamen, porque andan concentrados en el funeral, pero en los días por venir seguramente los familiares de la víctima harán un pronunciamiento firme.
Este asunto seguirá siendo noticia en los días por venir, y un dolor de cabeza para el michoacano, Irving Barrios Mojica.
ASÍ ANDAN LAS COSAS.
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