La lectura real de lo que sucedió en el Congreso de Tamaulipas, en donde el PAN, desde el gobierno estatal, con el apoyo del alcalde maderense, Adrián Oseguera, y el reynosense, Héctor Garza “El Guasón” compró a dos diputadas morenistas para arrebatarles el control político de Morena, tiene una explicación lógica:
El gobierno tenía que hacerlo, porque de otra forma, el sexenio de los “vientos de cambio” abría terminado con un gobernador de color guinda. Veamos por qué.
Desde lo más alto del poder estatal, saben que el 24 de marzo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dictaminará que el desafuero del gobernador Cabeza de Vaca, es procedente, por lo tanto, el Congreso de Tamaulipas, hasta este miércoles en manos de Morena, debería nombrar un gobernador sustituto. Si así iba a ser, entonces los diputados morenistas nombrarían un gobernador guinda.
Ante ese escenario catastrófico para el gobierno azul, se buscó a dos cómplices: Adrián Oseguera y Héctor Garza, El Guasón, para que sus diputadas: Nancy Ruiz y Nayeli Lara, aceptaran los cañonazos millonarios para irse de Morena y consumar la asonada legislativa, quitando la mayoría al morenismo y de paso tumbar a Armando Zertuche que agobiado por su soberbia se puso a merced del cabecismo.
Así, el PAN de Cabeza de Vaca ha vuelto a tomar el control del Congreso y solo espera el dictamen de la Suprema Corte que viene en su contra, y así nombrar un sustituto que recaerá en manos de Gerardo Peña, actual secretario general de gobierno.
Armando Zertuche, pudo evitar esto, pero le faltó habilidad, oficio político, y algo que lo ha hundido: su falta de humildad. Pero eso ya lo pagará ante su partido y sobre todo ante su jefe Americo Villarreal Anaya, que se habría cansado y advertido de lo que se estaba gestando.
En este asunto quedan dos cosas para la reflexión: la gran traición en Morena, de parte del alcalde de Madero, Adrian Oseguera, del ex aspirante Héctor Garza, y las “judas” legisladoras que se vendieron por unos costales de dinero.
La gran pregunta es: ¿perdonará Morena a los traidores?, ¿Perdonará Américo a quienes le han jurado lealtad y por la espalda le clavan el cuchillo?.
Seguramente que vienen días revueltos para todos.
Mientras tanto, queda claro que el 24 de marzo, según fuentes de la Suprema Corte de Justicia, viene el desafuero. El escándalo viene otra vez para Tamaulipas en la víspera del arranque de las campañas. La pregunta es ¿a quién beneficia este escenario de tensión?.
Para los morenistas, el desafuero sería un triunfo, que usarían de bandera en la misma campaña, y los panistas harían lo propio, presumiendo su victoria en el seno del Congreso Morenista.






