Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La última incursión de la Policía o una fuerza militar al Congreso del Estado, se registró en 1926, por órdenes del entonces Gobernador de Tamaulipas Emilio Portes Gil.
El Historiador y actual director del Instituto de Investigaciones Parlamentarias en el Congreso del Estado, Pero Alonso Pérez, recordó que el propósito de Portes Gil, era desaforar a la mayoría de los diputados locales y poner una legislatura a modo.

“Pero desde aquel tiempo, no habíamos visto un acto inusitado de fuerza como el que hoy estamos presenciando y cómo dijo por ahí alguna gente, ¡ni en los viejos tiempos del PRI veíamos esto!”.
Para el académico, la presencia de la fuerza de Seguridad Pública, es una acción que vulnera la autonomía del Poder Legislativo y que pone en entredicho la división y el equilibrio de poderes, como está consagrado en la Constitución.
“Creo que la esencia del Congreso es el debate político y legislativo, pero esta medida de fuerza solo demuestra incapacidad de quien la haya convocado en la medida en que, no se pueden construir, por medio de la fuerza, consensos y acuerdos parlamentarios”.
Alonso Pérez, dijo que es necesario saber con precisión quién fue el que ordenó la presencia de la Seguridad Pública porque si fue el Poder Ejecutivo, “entonces estamos de una intromisión a la vida interna de otro poder”.
Pero si procedió desde adentro del Congreso, entonces se debe informar y justificar porque no deben asumir esta acción de forma unilateral.






