Hace un par de días diversos medios de comunicación dieron cuenta de una declaración realizada por Carlos Peña Ortiz, presidente municipal de Reynosa.
En su declaración el también conocido como “Makito” fijó postura al señalar que aun y cuando con los ahora diputados locales del PAN Ismael García Cabeza de Vaca y Gerardo Peña ha tenido profundas diferencias, no se justificaban acciones administrativas con el propósito de impedir su participación política en el Congreso Local.
Además, el alcalde reynosense expresó que los diputados de MORENA no debían caer en las viejas prácticas autoritarias y antidemocráticas.
Al respecto, en diversa entrevista, el diputado presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado manifestó que las declaraciones de Peña Ortiz carecían de sustento y que debía informarse.
El contexto es claro, pero también se torna lamentable por la diversidad de aspectos que participan y que se comunican.
Tales aspectos merecen y exigen atención y, por supuesto, análisis.
Primeramente, es necesario precisar que tanto el presidente municipal de Reynosa como el presidente del Congreso son de esa ciudad fronteriza y se conocen perfectamente.
Otro aspecto que merece ser precisado es que ambos son de reelección y emanados de MORENA, a partir de tales circunstancias debíamos asumir la posibilidad de la existencia de diálogo y la cortesía política derivada de la simple condición institucional, lo cual hoy sabemos es inexistente.
En palabras simples, si el presidente del Congreso estimaba que “Makito” se encontraba mal informado; en consecuencia,debió actuar con la elemental prudencia y oficio político, realizar la llamada pertinente, o agotar cualquier esquema de comunicación, para evitar que lo que se advertía como un discreto distanciamiento hoy públicamente escalara a una confrontación entre quienes representan ambas Instituciones.
También, debemos considerar que dicha confrontación, sin duda alguna, trasciende al interior de MORENA, lo cual enrarece por si mismo el clima de esa Institución política.
En conclusión, no hubo empacho en hacer pública la confrontación “Makito” vs. don Humberto Prieto; uno como alcalde del municipio fronterizo, electoralmente mas representativo, y otro debutando como presidente del Congreso del Estado, quien debe considerar que esa confrontación se hace extensiva a una senadora del Partido Verde.






