Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El descontento del campo mexicano estalló nuevamente en protestas nacionales, reflejando la profunda crisis que viven miles de productores abandonados por el Gobierno Federal, advirtió la diputada Marina Ramírez Andrade.
Señaló que más de 20 estados participaron en protestas simultáneas, exigiendo apoyos urgentes y precios justos para sus cosechas ante la indiferencia del Gobierno Federal.
Ramírez denunció que la apertura indiscriminada de fronteras desplaza a los agricultores nacionales, mientras los granos extranjeros reciben trato preferente en el mercado.
“Nuestros productores quedan al final de la fila y venden a precios injustos, provocando caída de ingresos y abandono de tierras”, advirtió.
Subrayó que la situación del campo es crítica e insostenible, pues el país terminará dependiendo de importaciones si no hay políticas que lo fortalezcan.
Explicó que los productores mantienen voluntad de diálogo, pero el gobierno ha ignorado sus demandas pese a múltiples viajes y gestiones en la capital.
“El campo sigue en picada porque no se escucha al productor y no se construyen soluciones reales”, criticó la legisladora.
Reconoció que el miedo a nuevas detenciones ronda entre los manifestantes, pues el descontento crece con cada protesta sin respuesta.
Hasta ahora las carreteras en Tamaulipas permanecen libres, aunque en estados como Jalisco persisten bloqueos por la falta de atención federal.
Ramírez urgió a la Federación a establecer precios de garantía justos, revisar la política agrícola y asegurar la producción nacional.






