Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El dirigente estatal del PRI, Bruno Díaz Lara, afirmó que México enfrenta una grave crisis de seguridad tras siete años del actual gobierno federal.
Denunció que más de cien alcaldes han sido asesinados en este periodo, reflejando un escenario nacional marcado por violencia extrema.
Aseguró que “ser valiente es sentencia de muerte”, citando los casos del alcalde de Uruapan y del exalcalde manteño Noé Ramos.
Díaz Lara acusó al gobierno federal de evadir responsabilidades, culpar al pasado reciente y perseguir opositores como estrategia política.
Advirtió que este comportamiento gubernamental representa un riesgo serio, pues podría constituir el comienzo de una peligrosa deriva autoritaria.
El dirigente priista sostuvo que la crisis dejó de ser una falla estratégica para convertirse en tragedia profundamente arraigada en el país.
Exigió acciones inmediatas, mayor despliegue de fuerzas de seguridad, investigaciones imparciales y coordinación efectiva entre instituciones nacionales.
Pidió que el gobierno abandone discursos engañosos, asuma responsabilidad constitucional y atienda con seriedad la violencia creciente en México.
Calificó a la administración federal como cínica y corrupta, acusándola de pretender normalizar el derramamiento continuo de sangre nacional.
Afirmó que la sociedad no debe ver el asesinato de Carlos Manzo como hecho aislado, porque la violencia jamás debe normalizarse.






