Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El aumento de denuncias por violencia familiar refleja mayor confianza ciudadana en instituciones, no un deterioro social, afirmó la presidenta del Supremo Tribunal de Justicia.
Explicó que las conductas violentas existían previamente, pero no se denunciaban, y que hoy más personas solicitan ayuda estatal, permitiendo intervenir y brindar protección efectiva.
Señaló que cada denuncia es un llamado de auxilio que exige presencia institucional inmediata para atender conflictos familiares, prevenir daños mayores y restituir derechos vulnerados.
La magistrada informó que el Poder Judicial participa en la Mesa de Paz, junto con la UAT, trabajo social y psicología, acudiendo directamente a hogares.
Precisó que cuando existen menores involucrados, el Estado tiene obligación legal de intervenir, incluso asumir resguardo temporal, si padres no garantizan entornos seguros adecuados siempre.
Reconoció casos donde ambientes hostiles obligaron al Estado a proteger niñas y niños, al comprobarse incapacidad parental para garantizar bienestar físico y emocional integral adecuado.
Este modelo de intervención temprana incorpora activamente al Poder Judicial, buscando evitar secuelas emocionales, romper ciclos de violencia y fortalecer desarrollo infantil sano y sostenible.
La presidenta del Tribunal subrayó que atender a tiempo reduce riesgos sociales futuros, al impedir que menores crezcan normalizando agresiones y reproduzcan conductas dañinas persistentes.
Concluyó que el incremento de denuncias confirma confianza pública y obliga a responder con coordinación, sensibilidad y acciones integrales para proteger familias tamaulipecas de manera.






