Ciudad Victoria, Tamaulipas.— El comercio establecido enfrenta una presión creciente derivada de la multiplicidad de cobros, permisos y trámites impuestos por los tres niveles de gobierno, situación que, aseguran, ha convertido a las autoridades en entes recaudatorios más que orientadores.
Gildardo López Hinojosa, dirigente de la Canaco Reynosa y consejero nacional de la Cámara de Comercio en Tamaulipas, señaló que dependencias como Protección Civil y Obras Públicas han endurecido requisitos que impactan directamente en la operación de los negocios formales.
Denunció que el llamado “visto bueno” de Protección Civil en los municipios representa un costo elevado que desincentiva la formalidad, provoca cierres de establecimientos y termina afectando la economía de miles de familias.
El líder empresarial advirtió que el exceso de cargas fiscales genera un escenario desigual, donde el comercio formal cumple con múltiples obligaciones, mientras el informal opera sin asumir las mismas responsabilidades tributarias.
“En Reynosa ya venden de todo: carbón, pollo, cerveza, tequila. Y lo hacen más barato porque no enfrentan la misma carga fiscal”, afirmó López Hinojosa al describir la expansión del comercio irregular.
Explicó que la competencia desleal se profundiza cuando los informales pagan alrededor de 30 mil pesos al año, mientras que un negocio establecido difícilmente cubre esa cifra únicamente en impuestos.
A su juicio, esta disparidad debilita la competitividad del sector formal, ya que enfrenta costos operativos elevados frente a quienes comercializan productos sin cumplir con regulaciones fiscales y administrativas.






